En la infinidad del paisaje
Y ahora que la luna llena se vuelve a ocultar trás la sombra de nuestro andar, vienen a mi los tiempos en los que solía contar las estrellas antes de hablarte, tenían que ser siete, siempre de un cielo en los púrpuras profundos de la noche recién nacida. Escuchaba tu voz, el como tejías una canción con tus palabras y respiración a través del teléfono, de como incluso nos quedabamos dormidos con los auriculares, simplemente para escucharnos dormir el uno al otro, como no lo concretamos hasta pasadas muchas muertes y separaciones de otras personas. Ahora en la infinidad del paisaje se ha construido, dibujado una línea de contornos similares a los tuyos, en el viento oriental se carga con la sugerencia de tus perfumes, el agua juega bromas de reflejos, las sombras en el techo, el sabor de lo que como, el sabor de la tarde misma, los colores naranjas me recuerdan a tí, los colores azules me recuerdan a tí, todo lo hace, el espectro que me persigue. Ya no es una maldición, no lo es ahora, e...