Caminando al otro lado
Al pasar los años, hay cosas que nos unen más y más con muchas personas, como lo son aquellas amistades ya antañas las cuales sin importar el tiempo y la distancia no pasa nada, y gracias a mis multiples dioses les puedo presumir unas pocas cuantas. Por desgracia muchas veces, los elementos que se acumulan sobre nosotros en nuestro aprendizaje o personalidad o espíritu, simplemente en las cosas que nos definen como personas, no son precisamente una acumulación de lo anterior, sino un cambio radical al menos después de no poder discernir el instante de transcición de uno al otro, y eso muchas veces destruye una parte de nuestro pasado el cual quisieramos conservar, sí, gracias a esos cambios llegamos sino a comprender del todo muchas cosas del pasado, al menos les damos otra consideración, incluyendo los actos de nuestros padres que al final resultan un poco más humanos de lo que nos gustaría. Pero otras cosas se pierden para siempre, ya no podemos convivir del mismo modo con muchas ami...