Alice Rahon, mi amor
El otro día mi corazón calló rendido, y en esta ocasión no fue por el aneurisma debilitante que me acompaña a dónde voy sobre los nervios del tejido muscular coronario, no, en esta ocasión fue por el conocer una pintora, contemporánea de ya saben Frida Kahlo, Remedios Varo, Leonora Carrington, de la cual jamás había escuchado; De como otra exiliada encontró su hogar en la ciudad de México, un matrimonio corto, una nacionalidad surgida del surrealismo y una muerte solitaria y horrible en un asilo de ancianos en 1987. Alice Rahon se llamaba, y hasta que la conocí no sabía realmente el significado de que el mundo perdiera a una gran persona. Estoy de acuerdo que hay personas con obras que han cambaido a la humanidad, inspirado a millones y que el progreso, las artes y todo lo demás no sería nada sin ellos. Pero Alice no tiene ese papel, no es el artista plástico que necesita interpretarse, con vida de escandalo, y mil figuras en una obra que sólo el colectivo de la humanidad puede compren...