6 dic. 2010

Insane in the Membrane

Cuando uno podía creer que más orate no podía estar, siendo ya adorador de Dagon, creyente de la hada de los dientes, aspirante a artista y científico de credencial. A uno comienzan a pasarle cosas que al principio

se achacarían a la soledad, a la triosteza, al bloqueo de inspiración, a la apatía, a la postmodernidad y la crisis económica, así como la inflación de los vicios y la narco violencia. Pero no, todo resulta ser un acumulado de las reflexiones a la hora del lobo.

Todo empezo una noche cuando como siempre acostado reclamandole fortunas en silencio al techo, observe siluetas a los pies de mi cama, observandome. Traté de alejarlas a patadas y con el infalible escudo de taparme incluso la cabeza. Pensé que era sólo un moemnto de duermevela muy extraño. Después vinieron las auditivas mientras uso audifónos y estoy en casa, juro escuchar a mis hermanas hablar de mí, el gritarme, aún así no esté nadie. Luego son las sombras al borde del ojo de personas que te siguen, de animales que pasan. Tal vez si fuera una o dos veces como quiero pensar a todos les pasa, pero ya de a díario, debí comenzar a saber algo.

Y por supuesto está todo lo demás que pensé muy común a la tristeza y la soledad; Las noches en vela, los abrazos fantasmas, la desesperación, el llanto y todas esas cosas con las que vive un corazón roto, hasta que inicie a pensar en los ataques de llanto que me dan a media tarde, de la nada y que duran tan poco y no tienen razón.

Finalmente la semana pasada algo que parecían mordidas de pulga comenzo a parecer en medio de algún momento de ansiedad, y uno creería que es tal vez el colchon que no se ha aspirado en un par de meses o el perro de mis hermanas, pero en el momento que comenzo a ser intermitente, en todo el cuerpo y sólo bajo ansiedad, he ahí donde todo lo anterior regreso a colación y me hizo pensar sobre mi estado mental.

La prognosis es terrible y ahora es un hecho con sintomatología médica; Estoy psicótico, todo lo anterior es evidencia y ni que decir todo lo que escribo, leo y dibujo (Como éste, su blog).

Pero no soy un loco peligroso y sólo soy un poco más interesante que el esquizofrenico promedio atrapado en la espiral de cotidianeidad y el "quiero un celular nuevo".

Entonces sólo necesito que me traten con un poco más de cuidado, porque en serio, parece que ya estoy muy enfermo. No se sorprendan de ahora en adelante por explosiones de efusividad o trenes de pensamiento y argumentos que se descarrilan y dejan doscientos muertos mientras hablo.

Ahora sí, ya estoy loco.