14 abr. 2009

Y que levanta su cuchillo y...



Mientras tanto...

en un lugar no lejos de ahí.


Saludos como cada semana desde hace un mes a toda la gente bonita de todos lados, el día de hoy pensaba llegar al restaurante donde conecto mi laptop para entregarles un nuevo grupo de historias y extrañas aventuras escritas en los últimos días, pero ha decir verdad lo que he escrito no es publicable, todo es inconcluso y demasiado aberrante en sus pocos párrafos para parecer algo al menos entretenido, asesinatos de personas inmortales, crónopios y de como uno de ellos es mi vecino, un cuento a la lovecraft que no pasa de la introducción, la gran batalla funky en el cielo por el control de los meses de febrero y marzo por parte del invierno y la primavera, la historia de la última persona que produce lágrimas orgánicas y del colapso financiero de las lágrimas químicas alimentadas con hormonas de telenovelas de las 9 de la noche, pero nada es concluso, son sólo cuartillas de muchas ideas dispersas que no logro concretar.

Me siento como Charlie Kauffman, un escritor que necesita escribir sobre algo que realmente no significa nada sino solamente es la crónica de como no se le ocurre realmente nada para escribir, y eso parece hacer una buena historia.

Y para quien no crea que eso es posible sólo vea "Adaptation", y sabrán a lo que me refiero.

Mientras tanto, por la temporada se me antoja comer conejo.

Y aunque el viernes de via crucis, me detuve en una representación, me agarre a golpes con un grupo de cristianos disfrazados de romanos mientras le gritaba a cristo que corriera, que se salvara este año, que no mereciamos el perdón por que sabiamos lo que haciamos, el sólo se quedo ahí.


Pinche cristo ingrato.



felices Pascuas. Mientras tanto

9 abr. 2009

Sobre el collar de Terciopelo y otros escritos


A mis cuatro lectores David, Pablo, Francopodo y Anibal, y a los esporádicos, mucho me han dicho algunas personas sobre los escritos, que los y las llenan de inseguridad sobre la mente que oculta mi deforme cabeza de oro sostenida por mis pies de barro, y no es para menos cuando existen muchos detalles que se podrían considerar autobiográficos y más como epístolas a mi persona del futuro que escritos de ficción sobre cavilaciones perversas, extrañas o inquietas, sólo deseo aprovechar el pequeño espacio para decir que si muchos de los escritos andan inconclusos es por que me hace falta aliciente para terminarlos en espíritu y creatividad, pero son sólo eso, escritos y ficciones de ideas e inquietudes, y así como a Robert Bloch se le tacho como un sociopata a punto de convertirse en un psicópata asesino por su escritos hasta que se descubrió que era un hombrecillo pequeño y tímido que no podría pensar mal de nada y mucho menos realizarlo, quiero que piensen en mí de la misma forma, estás son ficciones, nada más, ideas de mi persona que se convierten en palabras y nada más, no tienen un mensaje o declaración son sólo eso, una inquietud plasmada y olvidada en mi editor de texto y que se puede encontrar en internet, y lo digo sólo por que hay personas con mucha incertidumbre en mi relación con ellas por lo que han llegado a leer.

No teman, así como Bloch escribió el Francotirador de una idea de darse una vuelta por Vietnam por un mes, como Clive Barker es sólo un ñoño en una cabaña, y Clark Ashton Smith un profesor de bigote pálido con mucho tiempo libre, Poe un diminuto alcohólico con miedo a la oscuridad y enamorado de figuras imposibles, así yo escribo de mi Berenice propía, de mis cientos de Leonoras, ojalá tuviera el mismo talento que ellos, pero sólo tengo su patética humildad de ser.

No tengan miedo, son sólo ficciones.

(Por un momento se me ocurrió mencionar a Robert Howard en vez de a Ashton, pero de repente me acordé que el tomó una espada y una pistola para asesinar a su esposa y dos hijos para salvarlos de los terrores más allá de las estrellas cuyos secretos se encuentran en las revelaciones de las tierras Hiperbóreas, mi error, casi me comparó con él, aunque insisto que los Libros de Coan son la neta. Sólo me falta leer de Howard “Conan de las islas” el tómo 12 y último de las aventuras del cimerio, ahí por si alguien me lo quiere regalar.)

El Collar de Terciopelo 1


Paso la mitad de la noche contemplando tu foto, aquella foto que me diste para poder pintar sobre ella, aquella foto que una vez finalizada jamás te mostré. Desconozco si la has visto ya que una copia existe para disposición de todo el mundo que desee ver mis trabajos como artista y es inegable que con sólo teclear las mágicas palabras clave en tu computadora te encontrarías con esa foto frente a frente.

La foto no es extraña, no es perturbadora, ni siquiera puedo llamarla un trabajo del cual esté particularmente orgulloso, pero ahí está, cazándome con esa mirada azul desde Dios sabrá donde, con ese esbozo de sonrisa tuyo con el cual me he llegado a sentir un conocedor, de las comisuras, de su timidez de tal vez mostrar una boca un poco grande oculta detrás de los infinitos tonos rosas de tus labios, sus ligeras sombras hacia tu barbilla y nariz que la enmarcan, sea del modo en que sea, con la lúgubre iluminación de un cuarto oscuro hasta el mediodía a mitad del bosque, he de ahí que reconozco esa sonrisa, he de ahí que ese esbozo de la foto que me diste me tiene tan hechizado, y es esa misma sonrisa, ese grupo de triángulos y líneas los que me están obligando a pasar el día entero en un trance, sólo pensando como hacer ese secreto mío, ni siquiera en el sueño encuentro ese descanso, ya que sólo puedo verte a ti, no amante, no espectante, sólo ahí, frente a mí, y eso es a penas lo que puedo soportar en mi dormir, así como en la vida gris alumbrada por un sol de gas.

Reconozco que he tenido un sin fin de oportunidades para tratar de acercarme a ti, de un modo u otro, a partir de esos mismos compromisos en la escuela así como cualquier tema mientras te veo en la facultad, pero no es el miedo a la promesa rota, al deseo frustrado, ni siquiera a una verdadera felicidad el que me mantiene alejado, no, eso no importa, lo que me mantiene alejado es la certeza de que te amaría, de que idolatraría cada instante en tu compañía y tacto, y eso me convertiría en un esclavo tuyo, en un esclavo sin mente sólo deseando memorizar cada pequeño ruido, voz y olor que despida tu persona, y nada me haría más feliz que poder vivir así por siempre. Pero eso no puede suceder, no puede suceder por que te podría molestar, sé que eso puede llegar a molestar, podrías aburrirte de un eterno contemplador, de un simio que sólo afirme y se entregue frente al mas mínimo capricho, y alejarte de mí, alejarte con la misma frialdad que se esconde en tus ojos de criatura de invierno, y no podría soportarlo, no podría soportarlo otra vez.

¿Valdrá la pena el sacrificio, valdrá la pena el ser odiado y rechazado por ti y por tu memoria por la simple posibilidad de poder besar esa sonrisa que me maldice y me lleva al paraíso con sólo su contemplación? Seguramente, pero aún hay algo que me encadena a mi mesa y al sólo amarte a través del deseo y la mirada, y es que ya vivo en una relación, no una relación cualquiera, sino una que tiene cuatro años, lo cual para muchos no es nada, pero para mí a mis veinticuatro años lo ha sido todo, y sí, por supuesto que ha sucedido lo de toda relación algo añeja, se pierde algo de interés, se pierde la magia ancestral de un inicio que parece tan lejano cuando realmente no lo es, y se pierde el verdadero sentimiento, se pierde el verdadero amor, al menos por parte de uno de nosotros, tal vez sólo de mí, o tal vez sólo eso quiero pensar.

Podría dejarlo todo y hundirme en tu cabello de ceniza y plata para quemarme en su fragancia por todas las lunas llenas hasta el día de nuestro Fenris, que seguramente invocado por ti en tu aburrimiento destruirá esa luna para los mortales que dependamos de ella, es decir solo y solo yo mi amada diosa del norte, mas sin embargo no puedo hacerle eso a ella, a mi amor confesado de unos años y obligado de otros instantes, no soy así, no puedo decirme un hombre que te merece ni como un amante prendado de las infinidades de promesas de un alma haciendo eso, no. A demás el dolor es aún más grande por la incertidumbre de tu presencia ya que sólo estarás en este continente unos seis o cinco meses más y no estarás en mi fría ciudad sin estrellas hasta bien pasado el año nuevo, eso es mes y medio de sólo vivir contemplando esta foto tuya, esta foto que tomaste en un momento donde nadie te veía, sola, sin maquillaje, sin peinado ni adornos, solo una dama recién levantandose contemplando el lente de su cámara una mañana en el bosque. Pero eso sería mes y medio sin ningún modo de verte, , de escucharte, nada al menos que te siguiera en tus viajes, pero bien sé que no puede ser así, entonces sólo quedarían tres meses para forjar una eternidad. Muchos dicen de sólo requerir una noche, otros una mirada y con eso ellos pueden crear ese instante que les dará la gloria divina. Pero para mí no es suficiente, debo tenerte aquí, en mí, en todas partes, tal vez no completa, pero sí algo de ti, un poco de tu olor, un poco de tu piel, un poco de tu cabello, un poco de esa sonrisa, un poco de tu voz ¿Me regalarías un pedazo de eso aunque te marcharas, me lo darías sin conocerme realmente bien, me lo darías con esa sencillez con la cual me regalaste la foto que no puedo dejar de mirar? Con eso podría dejarte partir, podría dejarte amar a cualquier otro ser o dios en este mundo, por que ya podría amarte sin que estuvieras aquí, podría amarte siempre y cuando tuviera esa pequeña esencia de ti, y aunque tú no me amaras, no importaría, siempre he podido amar por dos.

Creeme cuando escribo que lo he intentado, he tratado de reponerme de tu desarmador pensamiento, en el pensar en otras cosas, pero no puedo, hoy en la mañana dibuje un autorretrato tratando de sumirme en otra actividad, en cualquier otra cosa que no tuviera que ver contigo siquiera remotamente, y queriendo sumergirme en la bestia y milagro que me considero, sólo encontré unos ojos en el papel reclamandome por no pensar en ti, y así ha sido mi pesadilla recurrente, el terror a enfrentarme a la felicidad, el cual no es ni remotamente tan pequeño como el miedo a la soledad y la tristeza, por que la infelicidad es segura, uno puede tenerla cuanto quiera y cuando quiera, ese sí es el pozo infinito, para el cual siempre hay espacio y tiempo, pero la felicidad, la felicidad es tan pasajera que apenas nos damos cuenta que la llegamos a experimentar, y es a eso a lo que le temo, así que debo buscar una solución, una solución que me permita seguir vivo y ver al sol sin temor a un reproche de los cielos, pero desconozco cual deba ser la naturaleza del acto para con eso, no sé si deba retirarme gentilmente e intentar sobreponerme a su ausencia a la maldición de ignorarla para no destruirme. O podría también entregarme en alma y cuerpo a su ser con la certidumbre de que de todos modos me destruirá, por que incluso en el momento tus ojos me darían esa verdad, esa predicción. Y existe una tercera opción que en cualquier otra situación la pienso imposible, y es el buscar como pueda darme esa esencia que deseo de usted, de ti, podría crear hazañas de carisma para convencerla, podría robarle una cosa u otra poco a poco, no como tú me robaste el corazón en un instante, o tal vez, y sólo tal vez exista un modo de hacerla parte de mí para siempre.

¿Qué tan difícil podría ser? Muchos factores están a mi favor, de conocimiento y fe sobre tu persona, y cualquier otro detalle no creo sea tan complicado de obtener a partir de nuestras amistades comunes sin levantar sospecha alguna de mis intenciones, pero es una palabra que no es cómoda en mis labios, “asesinato” pero aún así en mi cabeza suena como una excelente elección.

El Collar de Terciopelo 2



Debo de sopesar si en mí yace la fuerza para cometer tal infamia contra el mundo despojadolo de ti, y no puedo sino hacer memoria sobre eventos donde tuve la fuerza para llevarlo acabo; Cuando era un joven quinceañero un día un amigo y yo dormitábamos después de la escuela en su casa mientras algún ruidoso dibujo animado nos arrullaba con los graciosos ruidos que se suponen son dolorosos golpes y es que antes no importaba la violencia en los medios, sólo era un entretenimiento sin ninguna consideración perniciosa salvo demasiada risa. Entonces escuchamos un golpe seco y muy diferente de aquellos de la televisión, provenía de la cocina a la cual nos dirigimos con el sopor que produce un calurosos día en la escuela y un buen alimento. Al llegar, en un pequeña trampa no más grande que una libreta estaba un roedor, no muy pequeño, no muy grande, podría haber sido un ratón grande o una rata muy pequeña, con sus patas capturadas en una dolorosa prensa de metal. Estábamos solos en la casa de mi amigo, sus padres aún no regresaban de sus compromisos, y sus hermanos andaban aún dormidos o en la escuela, fue así que tomando de algún cajón una de esas trampas pegajosas y sobreponiendola al asustado animalillo lo desató de la trampa que aún se adornaba con un específico y siempre recurrente pedazo de queso rancio y lo levantó ahora embarrado e inamovible en la hoja pegajosa, sencillamente me volteó a ver esperando una posible respuesta al destino del roedor, simplemente con una especie de preconocimiento nos dirigimos a su patio sin cruzar palabra. Después de posicionar de algún modo cómodo y en un área abierta al pequeño animal capturado, subimos las escaleras buscando en botiquines y cajones elementos flamábles, revisamos los perfumes de su madre, la cocina, y por supuesto nos hicimos de cualquier extraño objeto con filo que las propiedades de su hermano mayor nos pudiera dar. Así después de unos minutos que se sintieron largos y eufóricos, nos colocamos al lado de la cada vez más asustada víctima “Un poco de aerosol y este encendedor” sugirió alguno de nosotros, tal vez él, tal vez yo, inclusive pudo ser un simple pensamiento fugaz y colectivo de ambos, por que así eramos entre él y yo; Una vez, dos veces lo bañamos con aerosoles y fijadores y el mismo número de veces le encendimos y apagamos. Ningún ruido dejaba escapar sólo el miedo en sus ojos, en la imposibilidad del movimiento y en lo sólido de su muerte, pero ese apenas se vislumbraba como el inicio de una amena tarde, ya que después punzones y equipo de disección hicieron aparición. El hermano mayor de mi amigo no era médico, biólogo o veterinario, pero disfrutaba de automutilaciones y el diseñar aberrantes figurines a partir de juguetes, basura e inspiración de películas violentas. Así seguimos durante un tiempo que me cuesta definir, y nuestra víctima de prepubescentes deseos de destrucción seguía a pesar de todo en buen estado, o podría haber sido el miedo lo que la mantenía aún en perspectiva saludable, eso hasta que trajimos la cubeta. “Unos diez segundos y veremos que pasa”, fue así que la sumergimos durante algunos segundos, para posterior darle un respiro lo suficiente para inculcar un terror más grande en lo que muchos llamarían un ser sin sentimientos, pero en realidad los poseen, sólo una criatura con alma puede mostrar tanta desesperación y terror con sólo la mirada. “Otra vez, un poco más largo y con menos tiempo para que recupere el aire” Fueron posiblemente más de treinta minutos hasta que agotada, nuestro juguete sucumbió al dolor de nuestra tortura.

Los instantes después de ver que no respiraba ni se movía se saborearon extasiantes, el poder, la fuerza, su miedo, y el hecho de lograrlo no como perversos solitarios, sino como un equipo, organizado, simbiótico, un fin común llevado bien a cabo por principiantes luciendose de expertos. He ahí el primer verdadero asesinato realizado, consciente, perfecto y de sentimiento premeditado por la precisión de las inflicciones. Simplemente una de esas experiencias que se repiten pocas veces en la vida, todo por la pureza del acto; Acabar con una vida inocente y sin intenciones por el único hecho de desear hacerlo.

El Collar de Terciopelo 3


A partir de ese momento mi vida ha sido una búsqueda por una realización similar para mi espíritu, pero a pesar de mis dedicaciones y pasiones no la he conseguido en mis actos ni en una comunión entre personas, ya sean amistades o por medio del acto sexual, incluso el acto masturbatorio se torna aún más vació al terminarlo conforme pasan los días, y sólo ha existido otra ocasión donde tal placer símil al asesinato me ha cubierto, y fue en el amar a una mujer, no en compartir con ella, no en amarla físicamente o fusionar nuestras mentes, no, sólo en el hecho de amarla, de tenerla cerca, de absorberla con cada sentido cada instante, el convertir cada momento en una imagen tatuada a fuego y hielo en piel y alma, pero su desprecio, su maldito desprecio de verme contemplandola, de ver que sus palabras tenían que escurrirse en mi interior haciendo de cada fonema un trago para el mayor muerto de sed, eso la desespero al grado de desear abandonarme, al grado de no quererme ver reptar en las cercanías de su hogar para chupar sus pensamientos, la hija de puta quería privarme de ella, y eso ha sido lo más devastador, la indiferencia de mi dios en mi momento de mayor necesidad, y no tenía el poder para conservarla, no tenía el valor, jamás lo he vuelto a tener, y el pánico que me ocasiona la repetición de eso es lo que me ha mantenido a raya desde hace tantos años de cualquier persona, de cualquier verdadera amistad, mi en otrora complice de destrucciones yace lejos con su mente sumida en responsabilidades de adulto, ya no es más mi amigo, ahora es sólo otra persona más sin rostro que en las calles llenas de basura, se ríe por el deseo que le causan los aparadores. Ya no existe el deseo primigenio de los placeres divinos, ahora sólo existe la libertina sexualidad de las putas y el morboso acto de los idiotas, es así que de los perros a los humanos no existe diferencia alguna, sólo en la naturaleza de lo que nos convierte en personas, el acto amoroso y sin intenciones del arte separa lo sublime de lo crudo, otra razón para amarte mi mujer de ternura y rosas carnes, sólo seres como tú pueden comprender la razón y la falta de pensamiento que encierra semejante acto, en tus dibujos y formas siento tan inegable verdad, no en los demás, los demás son vástagos de cloaca, contaminando la escasa pureza contemplativa de tu ser, y eso es una razón más para desprenderte de la vida, el fallecimiento en perfección impoluta, y así el horror jamás podría alcanzarte.

7 abr. 2009

Sobre la vida, el universo y todo lo demás (42)


El móvil del inicio de mi carrera en las ciencias biológicas, y lo que después sería neurociencias es un principio muy sencillo, y es la eterna curiosidad del descubrimiento de los mecanismos que sino rigen la vida como máxima verdad, al menos conocer una perspectiva argumentada, repetible y observable de entender el como funciona el mundo que nos rodea, fría en muchos aspectos, cíclica, dependiente de revoluciones y siempre cambiante como el mundo mismo, pero al final es eso, una perspectiva argumentada, observable y repetible de explicar el como funciona el universo, gracias a los dioses no es excluyente de otras perspectivas, sólo es una, y ahora al final de ese ciclo, mi curiosidad ahora con más herramientas, horizontes y también algunos mayores prejuicios gracias a los maravillosos poderes de la educación se trasladan a la comprensión de las herramientas principales que tengo sobre el sentir de las cosas, la intuición y la naturaleza misma que obtenemos de las percepciones.

El maestro Alan Moore declara que la magia es sólo el cambio de la intuición de la naturaleza de las cosas a partir del cambio en las percepciones que nos dan los sentidos, lo que hace de toda cosa en el mundo magia, lo poco que conozco de la escuela alemana sobrepone a la razón como fuerza última donde intuimos la naturaleza de las cosas a partir de las experiencias que nos ocasionan los sentidos al percibir las cosas, lo cual es una idea sencilla, observable, repetible y argumentada de la comprensión del universo, pero tiene algo que me parece terrible, que es sólo para el ser propio, por lo tanto los sentimientos son pequeñas intuiciones de nuestras, NUESTRAS percepciones y las de nadie más, lo que hace del placer, el amor y cualquier otro afecto o sensación, única e irrepetible para conservarse en nuestro universo que construimos y que existe sólo por que nosotros lo experimentamos, y es una perspectiva terrible, el amor egoísta y el arte interpretado algo sólo nuestro, cualquier cosa que se difiera hacía otras personas sólo será un esbozo símil de lo que sentimos y experimentamos, pero sólo una burda coincidencia si le afecta de modo parecido al los demás observadores, y eso me parece terrible, el amor entregado, de dos, de muchos, sólo es una convención colectiva sobre un aspecto de la experiencia, pero nunca un elemento compartido en lo que son las verdades y naturaleza.

Varios días sino es que semanas he pasado devanándome la cabeza queriendo creer que a quien amo es por que el amor necesita ser de los dos, que el placer que me ocasiona el que alguien más tenga placer es por que COMPARTO mi vida para su bienestar, pero el argumento es demasiado elegante para rechazarse o creerse de otra forma, y la imposibilidad de poder sustentar cualquier otra explicación sin un sistema subyugado a la fe me ha mantenido al borde del colapso de ensimismamiento y al borde de convertirme nuevamente en un hermitaño. Pero encontré otro argumento que válida el amor y cualquier elemento en su naturaleza como una verdad bifurcada sin antagonismos que me permite sentir nuevamente que el amor es puro y no propío sin caer en romanticismos bucólicos y permitanme explicarme en pocas palabras si es que se puede hacer.

Las bases del Tao, nos dicen que no existen contrarios a las cosas y sus naturalezas, sino que para ser un completo necesitan de una segunda fuerza o elemento, la oscuridad y la luz no son contrarios, son un único que hacen el día, no hay la implementaciones de dioses con mayúsculas, todo elemento contiene un fragmento de la divinidad y en cada acto un paso en el bosque para entender la enorme jungla que nos rodea, no existe el bueno o el malo, la moralidad se basa en la sumisión de la educación a partir de cada experiencia y un crimen es sólo la desviación de la comprensión de las cosas no como algo intrínsecamente malo, la salud y enfermedad son fuerzas símiles y el reflejo de la segunda sólo es el desequilibrio entre los elementos que rigen nuestro cuerpo o procesos de la mente, el cielo y la tierra no son diferentes, son partes de un mismo que conocemos como mundo. La idea de la unidad sigue presente como en todas las filosofías, sólo que esta unidad no contiene contrarios o fuerzas superiores, no castigos, no otra vida ya que la muerte es sólo el conocer otra parte de la eternidad con otros sentidos, nada autoexcluye a otro, todo es parte de un sistema de equilibrios entre elementos bifurcados, nada es superior moralmente ya que todo encierra la moralidad, simplemente es el relato sobre el bosque para conocerlo paso a paso, el rayo que salé de la nube es el mismo árbol que crece en la tierra, y sus ramas alcanzan el cielo y las profundidades en conjuntos dobles que se repiten en un fractal que abraza todo el universo y la vida, y es así que los sentimientos, no son experiencias propias intuidas a partir de los sentidos, son elementos propios dependientes de otra fuerza en otro ser, persona cosa, que sólo juntos pueden considerarse la naturaleza y fuerza del sentimiento, el amor para llamarse amor necesita de otro amor, del mismo sentimiento con sus variaciones y compartirse para que sólo así sus elementos estén en equilibrio y puedan llamarse propiamente amor y pueda ser entendido como una fracción de la naturaleza de lo que sería el AMOR último de la unidad, por lo tanto se necesitan a su vez del crecimiento y experimentación exponencial de cualquier sentimiento para comprender el todo del amor, que todos amen, que todos se amen, que todos yacen en equilibrio con su amor para que el amor sea perceptible como su todo, y así es con cada sentimiento, sentir o creer, sólo una parte del todo que necesita de quien la comprende y la experimenta tanto como de lo que se comprende y la experiencia para convertirse en una pequeña fracción de la verdad que contiene el todo, no es propio, pero es único hasta donde podamos compartir ese entendimiento sin abarcar todo en el universo.

Y lo maravilloso es que es un argumento razonable, observable y repetible, del cual se puede conocer un camino moral, de actitud para con lo que nos rodea y uno propio en cualquier caso, y no sólo eso, los sistemas anteriores de la ciencia y la escuela alemana comparten mucho de los argumentos, la bifurcación exponencial de las células para crear un ser vivo y mantenerlo vivo cuando está en equilibrio, la bifurcación de fuerzas naturales, que en el antagonismo y protagonismo se necesitan conocer ambos para poder entender parte de la esencia de las cosas, los sistemas fractales, la homeostásis de las cosas y la moral.

¿Y saben qué? Me gusta el argumento, lo hago mío y declaro que necesito de las percepciones de los demás para formar un todo, necesito de esa mujer especial para amarla y que me ame para que realmente pueda ser una verdadera fracción del todo. Tal vez no sea un estudioso de la metafísica, ni podré escribir (al menos al momento) una epistemología, ni siquiera pude acabar la introducción de “Crítica de la razón pura” sin querer morir y con un fusible fundido, pero lo que si tengo son mis sentimientos, mi pensar, experiencias y sentidos, y al final, la comprensión proviene de éstos, y de los pasos en el bosque siempre acompañado, por que no existe la soledad en la vida, todo fuera de nuestra personalidad nos hace compañía y nos muestra otra fracción del todo, los surcos en las manos, las arrugas, los colores, las demás personas, nuestras amistades, la familia, las personas amantes, y sólo de comprender el bosque con todas las herramientas en la vida y lo que sigue de ella, sólo a partir de ahí podremos llegar a la iluminación, a ser y entender todo.

Por que realmente me estaba preocupando que el amor que siento y sienten por mí no pudiera ser compartido, pero ahora no sé como pude haber creído por un instante que es diferente.