9 abr. 2009

Sobre el collar de Terciopelo y otros escritos


A mis cuatro lectores David, Pablo, Francopodo y Anibal, y a los esporádicos, mucho me han dicho algunas personas sobre los escritos, que los y las llenan de inseguridad sobre la mente que oculta mi deforme cabeza de oro sostenida por mis pies de barro, y no es para menos cuando existen muchos detalles que se podrían considerar autobiográficos y más como epístolas a mi persona del futuro que escritos de ficción sobre cavilaciones perversas, extrañas o inquietas, sólo deseo aprovechar el pequeño espacio para decir que si muchos de los escritos andan inconclusos es por que me hace falta aliciente para terminarlos en espíritu y creatividad, pero son sólo eso, escritos y ficciones de ideas e inquietudes, y así como a Robert Bloch se le tacho como un sociopata a punto de convertirse en un psicópata asesino por su escritos hasta que se descubrió que era un hombrecillo pequeño y tímido que no podría pensar mal de nada y mucho menos realizarlo, quiero que piensen en mí de la misma forma, estás son ficciones, nada más, ideas de mi persona que se convierten en palabras y nada más, no tienen un mensaje o declaración son sólo eso, una inquietud plasmada y olvidada en mi editor de texto y que se puede encontrar en internet, y lo digo sólo por que hay personas con mucha incertidumbre en mi relación con ellas por lo que han llegado a leer.

No teman, así como Bloch escribió el Francotirador de una idea de darse una vuelta por Vietnam por un mes, como Clive Barker es sólo un ñoño en una cabaña, y Clark Ashton Smith un profesor de bigote pálido con mucho tiempo libre, Poe un diminuto alcohólico con miedo a la oscuridad y enamorado de figuras imposibles, así yo escribo de mi Berenice propía, de mis cientos de Leonoras, ojalá tuviera el mismo talento que ellos, pero sólo tengo su patética humildad de ser.

No tengan miedo, son sólo ficciones.

(Por un momento se me ocurrió mencionar a Robert Howard en vez de a Ashton, pero de repente me acordé que el tomó una espada y una pistola para asesinar a su esposa y dos hijos para salvarlos de los terrores más allá de las estrellas cuyos secretos se encuentran en las revelaciones de las tierras Hiperbóreas, mi error, casi me comparó con él, aunque insisto que los Libros de Coan son la neta. Sólo me falta leer de Howard “Conan de las islas” el tómo 12 y último de las aventuras del cimerio, ahí por si alguien me lo quiere regalar.)