31 dic. 2009

Motivos para el Año Nuevo



Ayer, haciendo un un accounting (no recuerdo la palabra en español, no, no es recuento, sino esa cosa que hace hacienda para embargarte por todo lo que debes) de mis pecados del año, quedé muy asombrdo y enojado, opr crer que no era tan mala persona, que no estaba tan mal, que las cosas como andaban tal vez tenían solución. Y la furia fue porque realmente la muerte no se convertira en ese episodio de redención y nuevo todo, me di cuenta que sólo es la entrada al nuevo año fiscal (vaya chingadera) y que realmente no cambiaba en nada mi situación. Que molesto ando conmigo por haber sido así todo el año y creer que merecía aunque fuera, un poquito.

Ya voy a dejar de molestarlos, hablandoles con el "Vamos a vernos" y el "Que se va a armar", ahora sé que soy querido por muchos y medio mundo me quiere en su círculo, pero sólo soy el "que bueno que vino", núnca el "que mal que no vino". Ya también dejaré de hablarles y preguntarles sino les molesta que caiga en su casa, yo sé que a nadie molesto, e incluso se agradece la visita, pero también sé que podría irme a la patagonía,desaparecer 5 años y mientras vieran un escrito aquí de vez en cuando, nadie se preocuparía. Por lo mismo cancelé el plan de año nuevo, sólo una persona me mando un mensaje hace 4 días para preguntar que sucedería, nadie más de los 50 a quienes invite. No vale la pena molestarlos más, después de ver que había recibido 8 llamadas en los últimos 3 meses me ha hecho darme cuenta que realmente no soy parte integral de la vida de nadie a ningún nivel, y bien merecido lo tengo, por culero, malaleche y baquetón.

Ya sé que quiero para el otro año, esa esperanza, valor y amor para dejar de estar sólo. Simplemente no creía que estuviera tan atrás en esa carrera.

Gracias por los buenos deseos genéricos en mensajes del facebook que son para otras 80 personas, me dicen que no ando tan mal, pero el que nadie me mande uno particular, eso me dice todo lo que me falta para mejorar como persona.

Y sé bien que no es así con todos, pero esos padrinos tienen la mala costumbre de vivir a unos 2000 km, o por el metro Puebla.

Ahí se ven.

30 dic. 2009

Música de Fondo para una Drama #5


Es cuando ando solo en el invierno que más lo necesito, al menos logro que mis oídos reciban constantes gritos, ruido, mis audífonos a todo lo que dan, que no escuche a nadie, a nada, que no pueda pensar claramente. Últimamente me pasa un poco más, ya lo hago donde vivo, cuando consumo comida, cuando estoy con mi familia, para no tener que saber nada de sus enfermedades, de sus quejas, del que tanto les enferma que algún traste esté sucio y que su salud no importa mientras exista una prenda que lavar. Me voy a acostar por las noches, entre un montón de almohadas para sentir que hay algo a mí lado, para mientras duerma tenga algo que abrazar para no golpear las paredes en sueños porque mi cuerpo se da cuenta que no hay nada ahí, nadie ahí. Así he podido engañarme, un poco.

Pero nada puede salvar mis ojos, y la luz lastima tanto. Antes, hace unos meses, todo mundo envidiaba mi capacidad de vista, podía leer cosas tan lejos como nadie podía. Ahora me cuesta cada vez mirar, los focos azules ahorradores que tanto me enferman, siento que cuecen mi cabeza minuto a minuto, los detesto, hace que duela tanto. Ya no puedo ver en la noche la pared y todas las figuras que me imaginaba sobre su superficie, ahora sólo es una mancha gris. Estando fuera, al fin del atardecer todo se convierte en un muro de luces, no sólo la miseria me hace ver el suelo, también la peste que se me inyecta, que proviene de las farolas, los semáforos, los autos, los anaqueles y restaurantes, de los teléfonos celulares.

Casi podría jurar que las personas se aman para hacerme sentir mal, no puedo parar de voltear a ver a una pareja abrazándose, besándose, jugando ¿Llegue a ser así de feliz? Me cuesta creerlo. Como los odio, como les tengo envidia, como no puedo ser yo. En ocasiones alguno de ellos me regresa la mirada, a los hombres no les importa, están demasiado ocupados siendo plenos, las mujeres me ven con odio, divertidas incluso una vez diciendo “No me importa él, mejor dime tu nombre”, claro que siempre puede ser sólo mis ojos que cada día ven menos.

A pesar de todo eso, de la cacofonía constante para no escuchar nada, del dolor en los ojos y mirar al suelo, del simulacro en mi cama que son un montón de almohadas, de repente estoy escuchando una canción que te me recuerda, viendo una pareja quererse como lo hicimos nosotros, siento que todo lo que hay son cobijas y los escalofríos en la cama.

Todo está tan lleno de ti.

Tan lejos tú.

Es cuando ando solo en invierno, que quiero lo que ya no puedo tener.


TRACK 5: SOMETHING I COULD NEVER HAVE - NINE INCH NAILS - PRETTY HATE MACHINE



I still recall
The taste of your tears
Echoing your voice
Just like the ringing in my ears
My favorite dreams of you
Still wash ashore
Scraping through my head
'Till I don't want to sleep anymore

Come on tell me
You make this all go away
You make this all go away
I'm down to just one thing
And I'm starting to scare myself
You make this all go away
You make it all go away

I just want something
I just want something
I can never have
You always were the one
To show me how
Back then
I couldn't do the things
That I can do now
This thing
Is slowly taking me apart
Grey would be the color
If I had a heart

I just want something
I can never have
In this place
It seems like such a shame
Though it all looks different now,
I know it's still the same
Everywhere I look
You're all I see
Just a fading fucking reminder
Of who I used to be

I just want something
I just want something
I can never have
I just want something
I can never have
Think I know what you meant
That night on my bed
Still picking at this scab

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25 dic. 2009

Sin noche buena, no es navidad



Como quisiera estar hablando de cerveza, pero no. Es la primera navidad que sé bien, nadie me está esperando para el día siguiente pasarla juntos, para querernos, para olvidar que hay una familia y que nos tenemos el uno al otro. Hace tanto de la última que fue así, que me aterra como será la tarde de mañana.



Gracias por los deseos de todos, y ojála pudiera vivir mi vida para ustedes, ojála y en la supuesta época de perdonar, pudieran encontrar ellas perdón para mí.




Felíz navidad, y toda la envidia, para los que no despierten como yo.

ILUSTRACIONES DE CRAIG THOMPSON, PARA LA NOVELA GRÁFICA BLANKETS

18 dic. 2009

Un amor y tarde en el colegio nacional Parte 2




LINK A LA PRIMERA PARTE



Pasaron charlas, sobre dinosaurios, pinzones, tortugas y su carrera evolutiva contra las plantas, por ver quien crecìa màs, hasta que le tocò su turno a ella. La presentaron como la doctora Irina Podgorny, nacida de la Argentina en el sesenta y tres, llegada de la Universidad de la Plata. Delgada y con sus hombros descubiertos, dejando ver su largo cuello y un peinado que residiò en su cabeza seguramente desde finales de los setenta, labios carmesì y una mirada azul, tìmida y cansada. Hablo nuevamente de aves, de los famosos pinzones de Darwin, un poco apabullada por el ambiente de madrugada que representaban las once de la mañana.

Llego la tarde y en un infinito acto de piedad, el antiguo colegio ofreciò comida, cafè y bebidas para la audiencia que planeaba quedarse. A la sombra de un pilar agitando en un vaso de unicel una bebida que despedìa vapor, la doctora hundia su mirada y una mueca de triste satisfacciòn en el remolino que ella misma creaba.
-"Doctora"- me le acerque como seguramente otras decenas de estudiantes de ciencias naturales lo hicieron en su momento. -"La veo triste"- Dije sosteniendo yo mismo un cafè muy diluido. Levanto el rostro y sus cejas en señal de agradable sorpresa, como agradecida que la sacarà del ensueño que buscaba ahogar en su the -"No es nada hijo, es el viaje y lo agotador de su ciudad clausurada"- Se referìa por supuesto a la toma de la ciudad en manos del sindicato de electricistas, que ocupaban y lanzaban enfrentas al mundo a tan sòlo una calle y una iglesia de ahì. Respondì ràpido, como sin quererlo -"Mi nombre es Quetzal, uno màs curioso de la biologìa. Me llamò mucho la atenciòn su charla".- Regreso esta vez una mirada incredula al invisible fondo de su taza, habìa estado muy tìmida, con voz baja y un poco introvertida, su platica frente a las somnolientas caras de academicos y pùblico en general habìa dormido a màs de uno. Pero tenìa que decir algo asì, para no hablarle de que la querìa. En el anonimato de la muchedumbre desde mi grada me imaginaba el dejar descanzar mi cabeza en su hombro tan blanco, tan desnudo, que me imaginaba la figura que en juventud debiò arrancar suspiros, que deseaba sus labios y mirada azul celeste viendome con cariño, porque eso habìa sucedido. La cosa es sencilla, todos tenemos un ideal, una figura platònica de ensueño que simbra la sangre cuando pensamos en ella. Tomamos nuestros amantes, nuestros sueños, no sè, lo que nos muestra la televisión y en un análogo creamos a la mujer ideal que queremos para compartir la noche y si se puede el tiempo eterno con ella, esa era la Doctora Podgorny para mi, en ese instante, tan gracil, ligera, con una mirada de melancolìa infinita y palabras que no pudo compartir jamàs, de manos largas para arrancar el cansancio de su mente mientras recorren a alguien que en verdad ame, tan joven y desperdiciada ante mì, el cariño que escondìa, su calor, tan claro como el marfil hielo de su faz. Que tonto, imaginenme, yo enamorado de un fantasma de ilusiones que llevaba construyendo una vida entera, tan nueva, sin rastros ni salpicaduras de esos esqueletos que me acosan bajo la cama cada noche desde hace tanto, y yo, ahì plantado, hablandole a un amor idealizado que conocía ese mismo día. Engañandola como cualquier alumno de su carrera. Muy en mi mente andaba pidiendo que de algùn modo se notarà, que la querìa, que me habìa enamorado de repente y que deseaba obsequiarle todo el purpùra del ocaso, todo el rojo del levante. Eso querìa, que se notara en mis ojos, en como hablaba, en algo que la hiciera verme màs allà de profesional a novato, que lo oliera, que alguna especie de electricidad màgica cobrara en su sentidos algùn recibo de que alguien añoraba el amor que no pudo darle a novios con màs intères en sus carreras que en ella, tal vez del desagrado de un mal matrimonio, de un mal esposo que consiguió por no tener nada mejor, tal vez por la decepciòn de un hijo que no era nada de lo que ella hubiera deseado. ¿Què sabìa yo? Tal vez fuera felìz con un amante marido, una buena casa, sus hijos, era doctora y muy bonita, tal vez sòlo era el cansancio del viaje desde Montevideo a la ciudad, tal vez sòlo era el mal sabor del the y lo gris que cargan las calles de mi ciudad que se adhieren a todos a su tiempo.

Aûn concentrada en su bebida ambar sonriò con su comisura izquierda, inclino la cabeza un par de veces a sus lados, como divertida, como si escuchara un halago tan extraño y repetido sin sincerdidad de todos quienes la rodeaban. –“Quetzal”- sin enfrentar todo lo que me consumia, simplemente pèrdida en su taza. ¿Por què no se evaporaba toda la maldita manzanilla del mundo y me dejaba compartir un momento frente a ella? –“Muy bonito nombre, de un ave, de de un verde, de lo bello, hermosa elecciòn para tu bautizo. No como yo, Irina, m dieron el nombre por el personaje de una novela, ¿Podes creerlo?”-. Entonces, cubriendose la cara con el dorso que sostenìa la cuchara, riò, como de una broma que jamàs hubiera podido gastar, una risa tan libre, de estar con amigos, y ese azul, esas pestañas ahora dirigiendose hacìa mì, como complice de su broma,lo màs gracioso del mundo por un instante. La risa de aquel que sufre y encuentra un gajo de salùd en compartirlo.

Al momento de sus palabras, de su carcajada,, desconozco mi reacciòn, la imagen que daba, estaba yo tan pèrdido en esos labios, en ese sonido, en borrar todas las arrugas que la habìan transformado en señora y no en una belleza de abrigo largo que se paseara en un paìs lejano. –“Demasiado favor me hace doctora, no hago justicia a mi nombre”-. Escuchenme, siento que pueden escucharme hablar asì, a mì, que bien puedo dirigirme con pèsima ortografìa a ustedes en epìstola consagrada y pretenciosa, o hacer cábula en cualquier fiesta de vecindad pobre y ser bien recibido. Yo hablando asì.

-“Quetzal, ¿Piensas quedarte a las ponencias?, Yo tengo hambre y no me apetece nada aquì. ¿Vos conoces algùn buen lugar donde comer?”- Que sì conocìa, el centro de la ciudad podrìa reconocerlo con el tacto de los pies, dilucidando y contando la historia de cada adoquìn con sòlo pisarlo, no habìa cantina, cafè o arrabal que no hubiera recorrido en alguna excursión, todas las galerìas y museos recordaban mi sombra. –“Conozco el lugar ideal, si le gusta algo ligero y con azùcar, para quitarse de encima la ciudad. Por supuesto, me encantarìa acompañarla”- Ahì no sè si sonè desesperado o amable, u ofreciendo la cosa como sino quisiera,pero volvió a sonreir, me regalo una sonrisa de comisura a comisura en una lìnea preciosa de bordes màs oscuros que delimitaban la apertura de sus labios –“Me gustarìa mucho”-.




ILUSTRACIONES DE MATTHEW WOODSON

17 dic. 2009

Comite de la Signeta



Quema con el viento, imagen de tundra. Él es oscuro, perturba la creación con su presencia. No hay manos, no hay pies ¿Dónde está la voz de Samanta, sus labios de rubí? Se hunde y todo lo que puede recordar es el sonido del piano. Aparece el murmullo de bronces, ahora, tímidas percusiones. Se desprende ¿Quien es él? Vida, amor, derramandose por texturas. Consumiendose por deseo en mapas de cenizas grises en los reflejos de un lago perturbado. Ese es el cosmos que entra y asimila con el único sentido que es él. ¿Qué pensaría el ojo si fuera un ente completo, que sólo conoce lo que ve? Grises más complejos, pero los mismos.

Felicidad, felicidad, felicidad, que ambiciosa meta, no existe sino como pretención. La flama se parece tanto al sol sin serlo.

En el patrón de plumas se inspira el oceáno y su caricia de la cual no se puede huir.

Que cerca estaba, la tecnología le había dado todo, su único trabajo era ponerse así mismo y hacerlo, el reto sería entender el valor de su logro. El gris es una voluta de humo sin donde disolverse. El comfort no es de andar descubierto, sino el espanto de andar encerrado, pensar la sálida. Que escabroso pico, mortal.

Se desprende, sigue siendo.

Silencio.

Aulla.

Sin respuesta.

Avientame al agua, a todo lo que no soy yo. Al hambre de un cuarto sin habitar. De años que no pisaré, que quiero acariciar en tus mejillas, obsrvar trás tus anteojos, darle forma de roble redondo, bajo tu manta acompañado.

Que la fealdad caiga en el olvido. Mirame, ¿Qué ves? Y te ríes, la comezón sería. El regálo de una hoja para desdeñando, tirarla a los monstruos adoquines. Pensé que tal vez valdría.

La vergüenza muerde con afilada homodoncia, respira aire y dispara sonidos. El color del trigo desapareciendo por los pasillos. Lo que veo, tintado en negro, para que no lastíme.



A mis pies, la muestra de incontables arcos invertidos, decolorados en amarillos, anunciando a cielos nublados, las estrellas invisibles.

Me persigue el grito de murcielagos, una tormenta de vidrios rasguñando rampas de metal.

¿A dónde? El centro de un diseño floral, fractal, de azul sobre blanco donde todos son mudos y los discos cantan, donde el oriente se sueña en un faro, donde las grietas son abismos.

Encuentro que las células son irrompibles, su peso astronómico y la tradición se desvanece independientemente del lugar.

La lluvia crea nuevas aletas bajo nuestros cuerpos. ¿Por qué no vemos que nacen para suavizar nuestro movimiento, para nublar lo sólido y convertirlo en arcoiris?

La delicia de respirar humo, que el blanco en la nuca no nos alcanze.



Deberías usar mis manos para acariciar tu hombro. Sentarte sólo conmigo e ignorar lo que diga la ropa.

Bajo lo que quede de sol voy a temblar, envidiar que siempre hay más para tí.

Te bendigo locamente, una desgracia el tiempo que elegí.

Beethoven no tiene la culpa



De que ustedes sean así.


Felíz cumpleaños Beethoven, simpre fuiste un bastardo mejor recordado por lo bueno que realizo. Aunque fuera una pirateada de Haydn.

242 años de esto.

16 dic. 2009

Cada día es peor




He andado repasando entre las muchas cosas que se hacen al final de año, este espacio tanto suyo como de mi persona, veía los escritos de sandeces cómunes y simples a principio de año, esos extraños gritos de auxilio en la primavera, lo aberrante del verano, el dolor inmisericorde de la soledad por el otoño, una época de lo más particular al leer nuevamente muchas cosas, y ahora llego al invierno y su fin de año. Me doy cuenta que sólo me queda ira. Por que todo está mal, porque nada se ha solucionado, porque no se le ve fin y ningún esfuerzo parece rendir fruto, y lo más importante, nada funciona, caminar ya no funciona, sólo me da más enojo al sol, más tristeza a la sombra, ir a los museos o cualquier actividad ya no es divertido, sólo distrae por momentos, sería mejor contar hasta diez y seguir sentado. Las relaciones con los demás van mal, estoy muy mal conmigo mismo para hacer que los demás pasen un buen rato en mi compañía, se siente, se nota, por eso un mal sabor de boca termina de mis encuentros con los demás, de mi parte, de su parte, se siente. Con las mujeres, tengo la peste, estoy muy necesitado de compartir todo lo roto que estoy, se huele,se alejan, es claro y transparente.

Cada día me despierta la furia, las ganas de gritar que se callen, que se vaya la maldita luz, que no haga tanto calor, que me dejen dormir las pesadillas de que todo es peor, dormir sin sueño por muchas horas, sin interrupciones de voces, de gritos, de reclamos, de todos los malditos bastardos que venden garrafones de agua, del dolor en la espalda por dormir en sillones de amigos para no estar en casa, de la peste en la boca por fumar incontables cigarros, del entumecimiento en el cuerpo por pasarla en la calle rogando que las fuentes me absorban y no dejen nada, que me abandone el odio que golpea las paredes de mi cabeza. Que pueda aceptar las cosas, que pueda creer que estoy haciendo lo mejor de mí por sacudirme los calambres en el costado derecho de tanta puta desesperación, el ya no ver que siempre ha sido así, que el descontento con todo lo que soy y me rodea no ha sido eterno, de que no soy la decepción que veo en los ojos de todos.

Pasan las tardes y sólo me aburro, todo en la tele, los teatros y cines es mierda, el clima es demasiado horrible para tenderme al pasto y ver el cielo, no hay nada nuevo que me llamé la atención, ¿Quién quiere ver lo que hay ahora en el cine, y en español mexicano si tiene ligera apariencia de decencia?, ¿Cómo evito que me sigan temblando las manos?

Regreso de vomitar mi cena. Como detesto la iluminación ahorradora azul, hace que todo se vea como clínica, hace que todo lo blanco tenga ese hedor a pintura de aceite podrida. Ya no encuentro libros que leer, los temas externos como el drama latinoamericano o las novelas de Saramago e Isabel Allende sólo me dan ganas de matarme. No tengo a que dedicarme, la escuela y el trabajo son un punto muerto, no tengo a quien ver, a quien visitar sino son unos pocos amigos para huir de mi casa, de la nada que tengo aquí, no tengo a que dedicarme, demasiado enojado para escribir lo que querría, para dibujar lo que querría. Ahí están mis acuarelas, mi hermoso libro de pasta negra con opalinas francesas para dibujar sobre él, ahí están. Mi computadora muerta, el ipod cada cuarto día decide corromperse y me obliga a quedarme con esas horribles canciones de Beirut, no las puedo borrar. Nada a mi alrededor funciona; No las personas, no las sensaciones, no el descanso, no la vida, no los aparatos. El agua de la regadera sale muy caliente, con muy poca presión y se acaba muy rápido. Antes, después de una larga ducha, el mundo no parecía algo tan horrible. Ni eso puedo hacer ahora, sólo lo hace peor.

Estoy tan molesto con todo que estoy llorando, que mataría por poder fumar un cigarrillo en esta jaula. Cuando vivía en mi departamnto propio al menos el hambre ayudaba, el cansancio de las noches con los ojos abiertos y el espanto introduciendose con las sombras por las ventanas, al menos el terror ayudaba.

Ahora que se supone estoy cómodo, ya no hay esperanza de que se vaya acabar el dolor, porque proviene de mí, de quien soy. Sin amigos, sin amor, sin salúd, guardando todo sin poder compartirlo. Tengo comida, un techo y ropa limpia. Exactamente lo que menos necesito, lo que menos sirve en la vida. Un día de estos me voy a morder tan fuerte que me arrancaré los labios y voy a tragarmelos deseando ahogarme con ellos, me voy a sacar los ojos esperando escuchar el siseo del vapor escapando por mis cuencas, me voy a golpear el rostro hasta romperme los nudillos y quitarme la pena que es estar depierto con sangre.

Tantos han sido tan amables dejandome enloquecer en sus casas, distrayendolos diciendo idioteces que pretenden sonar graciosas, invitandolos a observar cosas que realmente no les importan. Han sido buenos momentos, no puedo dcir que hubiera hecho yo mejor por ustedes en situación contraria.

Ya me voy a acostar, a gritarle a la almohada, a esperar otra horrible mañana que va a iniciar con un grito. Ya casí es viernes, ojalá eso sirva de algo.

ILUSTRACIÓN DEL LIBRO: SATÁN PARA NIÑOS

6 dic. 2009

Música de Fondo para una Drama #4



La televisión lleva mucho tiempo apagada, la radio aquí no sirve. La música viene de los árboles, que una y otra vez repiten su nombre, "Somos el mundo" es lo único que quiero entender de ellos. Se detienen por la noche, rebusco entre calcetas y boletos viejos un disco, de hace no mucho, de lo que era mi colección de música en algún momento, cientos de canciones que aprendí de corazón, que me recuerdan a muchas personas. Una a una vuelven a sonar, pasan horas sin luz y sólo con bebidas de colores negros en mis manos. Las canciones son de amor, por supuesto hay unas cuantas excepciones, pero puedo decir que todo lo que alegraba mi vida en ese arte eran canciones de apariciones blancas por el rabillo del ojo, dedicadas a muertas, a vivas, mujeres por nacer y otras tantas niñas de secundaria que aún no conozco, de todas las que no voy a ver jamás, ni una vez ni otra vez.

Condenado dolor de pies, por caminar tanto, por desesperar en las calles la decadencia que me regaña cada mañana, lo diferente que soy. ¿Qué mujer deseo de mis abrazos se atrevería a compararme ahora con mi otrora yo? No podrían, nadie me conoce ahora. Cinco meses de hacer bóveda las luces me han ocultado de todas.

Tan lleno de furia, falto de dedos para hacer algo bueno de ellos y de lo que tocan, y es abrazando al espectro, a la mancha trás mi cabeza de quienes eran que imagino un mundo donde esto, sirve de algo.

TRACK 4: LUA - CONOR OBERST WITH GILLIAM WELCH - DARK WAS THE NIGHT



I know that it is freezing but I think we have to walk
I just keep waving at the taxis, they keep turning their lights off
But Julie knows a party at some actor's west side loft
Supplies are endless in the evening, by the morning they'll be gone

When everything is lonely, I can be my own best friend
I'll get a coffee and the paper, have my own conversations
With the sidewalk and the pigeons and my window reflection
The mask I polish in the evening, by the morning looks like shit

And I know you have a heavy heart, I can feel it when we kiss
So many men stronger than me have thrown their backs out trying to lift it
But me I'm not a gamble, you can count on me to split
The love I sell you in the evening, by the morning won't exist

You're looking skinny like a model with your eyes all painted black
You just keep going to the bathroom, always say you'll be right back
Well, it takes one to know one, kid, I think you've got it bad
But what's so easy in the evening, by the morning's such a drag

I got a flask inside my pocket, we can share it on the train
And if you promise to stay conscious, I will try and do the same
We might die from medication but we sure killed all the pain
What was normal in the evening, by the morning seems insane

And I'm not sure what the trouble was that started all of this
The reasons all have run away but the feeling never did
It's not something I would recommend but it is one way to live
'Cause what is simple in the moonlight, by the morning never is

It was so simple in the moonlight, now it's so complicated
It was so simple in the moonlight, so simple in the moonlight
It was so simple in the moonlight

DESCARGA LA CANCIÓN

NOTA: No encontré la misma versión que escuchan en el blog, pero es una bonita versión en vivo a 320 kb, entonces suena muy bien. Para descargar la canción, sólo den click derecho sobre el link, seleccionen "guardar como" y guardan la canción. Lo mismo para todos los links de canciones, o si usan su songbird para navegar el blog, las canciones aparecen como playlist para su disfrute y descarga.

Un amor y tarde en el colegio nacional Parte 1

¿Cómo se construye, se vive y se olvida?

¿En un encuentro, en un comentario de café a alguien que no conoces? Melancolía del sabor a manzana dulce las mañanas soleadas de otoño, antojandose helada a la sombra y otros gustos reptando en las encías, de sangre, soledad y saliva agría por mucho tiempo sin bocado. Viajando por entrañas de acero, de hocico imperecedero, la ciudad subterránea, leyendo historias de imperios y preconciencias imposibles. Un quejido apagado me desprende de los confines metálicos y artificiales, de cielos perfectos. Un murmullo tímido que deseaba escapar y ahogarse, el reproche de gritar algo que se esconde en manos y sillas solitarias, una mujer llorando en el asiento de enfrente, sosteniendo sus anteojos para hacer mimetismo de estornudo u otra incomodidad represalia por las noches secas, congelantes con la ventana abierta. Una mueca la traiciona, quiere arrodillarse y chillar todas las injusticias, tapa con dedos largos, blancos y pecosos una faz ahora roja, cubrir con vino la sangre, mismos colores, mismas manchas, mismas marcas con excepción de una línea ligeramente más lechosa, el tatuaje mate de un anillo dorado en el anular.

Otros tantos sin rostro en mi recuerdo levantando miradas de ligero morbo, otros perfumados en pos de jornadas laborales y el mundo vuelve a ser gris, cerrarse, ser único para esa mujer derrotada, de nuevo sola después de un pequeño ridículo y pista de los horrores que nos aquejan a todos un poco en secreto, de repente conspicuos y abiertos, de cortina levantada en silencio por un niño famélico curioso que se muestra tan alegre bajo lo quemante de reflectores. Sólo yo me quedo a contemplar, su vestuario de sueter color ceniza, bufanda naranja, falda larga y castaño coronando facciones bellas de labios suaves, mirada de licor ambar abandonado en la playa, pero cansada, la erosión ha creado surcos en toda la cuenca de sus ojos, de su voz, de su boca, su cuello con ligeras marcas de tragarse toda la porquería en la vida una y otra vez. ¿Qué edad tiene, veinticinco, treinta y cinco? Sabía que la vergüenza de enfrentarse al reflejo acaecía en la apariencia, pero jamás ví una escultura envejecer tanto por húmedad propia. El viento ruge al lado del vagón, un timbre grave y seco anuncia el arribo a la estación que índica mi escape del teatro. Me levanto, acercandome a la puerta, sin levantar los ojos de ella. Creía que mi tristeza era pesada, que la angustia de mis palabras, un sazón superior a todo el plato de mi forma de ser, pero ella cargaba toda la tristeza del mundo, la tristeza del ardor en las piernas, de noches sin dormir sufriendo por todo lo que fue, mañanas sin esperanza de saber que será, el sabor a metal en piel y rostro al detenerse a mirar el vacío en cada cosa, cada comida, cada lugar. Quise quedarme, presentarme y abrazarla, que identificara las cosas tan iguales que yo traía a las espaldas, llorar con ella, darle un beso y mentirle que todo estaría bien, que no importaba y que no me alejaría de ella y todo el otoño de su cabello, de todas las nevadas de sus ojos, quería mentirle y robar una sonrisa de sus labios temblando buscando el sollozo a cuerpo completo. Salí del escenario, el tren continuó, y me doblé por el estómago, por la culpa, por la miserable vida que le deje continuar, por lo miserable con lo que me quedaba, por la culpa de sentirme un poco más aliviado al verla tan mal, cargando lo que yo me entreveo igual. Pobrecilla ¿Cómo la dejé ir?.



La luz exterior me recibe acuchillando mis ojos, unas pequeñas gotas asoman por mis párpados, espero que sean por la luz, por favor dios, que fuera por la maldita luz. Camino detrás de catedrales e iglesias en el centro de la madre y metropoli, me dirijo al colegio nacional, una escuela construida sobre las ruinas de una civilización más amable, lugar donde para entrar uno de los alumnos ha de morir. Un club social de intelectuales, elitistas basados en tradiciones masónicas, un lugar muy bonito.

Caminaba entre callejones de adobe, entre avenidas con cerca de quinientos años de antiguedad, marco de leyendas y seguramente incontables fantasmas de personas que murieron solas, poetas, caballeros y otros no tan caballeros. Ahora hogar de gordas y sus niños chimuelos, de tipillos con sus playeras sin mangas y teléfonos que jamás en mi vida me atrevería a pagar, con sus banquetas ahora atiborradas de vendedores ambulantes y sus sacos para escapar cual ratas ante una lámpara a partir del menor chillido de algún complice observador, así andaba hacía el colegio nacional, por la promesa de charlas sobre un anciano. Argumentos con cien años y tal vez café de cortesía para entibiar todo lo que traía en mis huesos.

5 dic. 2009

El Árbol de Navidad más Grande del Mundo (flickr update)

Con la buena nueva de un buen número de fotos (más de cinco) agregadas a mi colección de fotos y mis andadas.

En la imagen, el árbol de navidad más grande del mundo bajo construcción una tarde de noviembre en la ciudad de México.

Y como es usual, le dan click a la imágen y los lleva a mi colección de fotos.