30 abr. 2010

Flamenca


Les Muses. De izquierda a derecha, Caliope la de la bella voz, Terpsicore deleite de la danza y Melpomene la del cantar.


Enamorarse de lo imposible es muy propio de quienes sienten el tibio tacto de la belleza al escuchar una canción, bien lo sabré yo que considero la música en todas sus formas como un juego de conocer a la chica de tus sueños. Al primer contacto existe la magia y la exitación de la impresión introductoria, pero puede ser un simple saludo, el equivalente de una sonrisa y mirada coqueta, tal vez no vuelvas a saber de ella, mas siempre lo especial proviene de esa primera aparición. A veces, después de eso, la buscas, en su balcón cuando te la imaginas contando los segundos del día con la mirada hacía el cielo, en su casa si descansa de la distancia, si la vuelves a encontrar te armas de valor y le suplicas con lo que supones galantería el hacerte compañía por una tarde, en ocasiones ella te busca con la más agradable sorpresa, y cubierta de guirnaldas te toma de la mano para pasarla con ella, para conocerla. De vez en vez resulta ser buena conocida y amante de otras amistades, que te la presentan sabiendo que será lo mejor que podría pasarte, otras veces, al visitar a estos amigos, ella siempre se encuentra ahí, para convertirse a la larga también en tu amiga.

Es así como inicia el proceso de conocerla, sus formas, su pasado, te habla de viejos amores y te recuerda los tuyos, ríen juntos, no dudas a invitarla a cualquier compromiso que sabes la hará sentir especial, que la hará brillar.

Puede suceder que sólo se convierta en una amiga más, para ciertas ocasiones, o en esa agradable invitada que siempre te alegra ver en las fiestas, pero el entregarle tu corazón suele ser una deliciosa posibilidad. Te ofreces a ella completo, sincero y tan lleno de defectos como eres, ella te acepta e intentan crear una vida juntos de todos esos pequeños instantes que compartieron previamente y de los que puedan construir hacía todos los atardeceres.

El momento llega, no necesariamente pero suele existir, que te canses de ella y sus palabras, de sus ritmos en la exquisita noche solos y la dejas de ver, ya no la buscas, la ignoras y con despecho hasta hablas mal de ella, de la inmadura mentira que fue para el alma, o, porque también esos eventos tienen cabida en el verde mundo, la amas para siempre y el paso de las estaciones jamás tendría color sin ella alrededor, y se quedará ahí, contigo, mientras el viento aún empuje las ramas de los árboles.

Amor, felicidad y comprensión como el de una canción no puede existir, carente de juicios al monstruo que le presentaste y todo el paraíso es tuyo mientras la maestra memoria pueda encontrarla. ¿Cómo desconocer el amor de todo lo improbable sabiendo de la música, deseando la música?

Oh amada, dulce y cándida Terpsicore ¿Por qué tuve que contemplarte un día encarnada en suaves hombros de mujer? Se Llamaba Mariana, mi aliento ya no puede conjurar su nombre, ahora sólo me dirijo a ella silente y de rodillas por la admiración. La conocí en un teatro, donde ella y otras musas para otras manos presentaban un recital de ballet español. Mis inquietos pasos e imagenes en sueño me habías arrastrado a ese foro buscando empalagar mi existencia con hermosas figuras frente a mis ojos. De los días uno acepta la incertidumbre, y fuera santo o mago el único listo para el cariño eterno forjado en una tarde. Mariana, ahí te presentaste sobre maderas hambrientas de eco, con labios de puro rojo matutino, el cabello liso y recogido un jardín que daba flor al dorado crisantemo que lo adornaba, tu cuello alto desafiando el firmamento y tu cuerpo vestido de olanes ligeros hasta los tobillos que desde entonces sólo me colman por el deseo de besarlos. Una sonrisa del carácter más fuerte presentando el afilado de tu faz al numeroso público.

Una tercia de malditos al fondo del escenario, con sus camisas cloradas, guitarras y palmas con el divino placer de yacer cerca de ti iniciaron un canto que puso en movimiento tu universo. Tus brazos, crestas de mar blanco
, tus manos, mariposas inquietas en vuelo regular, tu maravilloso rostro a momentos glorioso perfil, a instantes lunar semblante. Todo un mecanismo preveniente de tus escondidas piernas, de tu cadera digna de todos los suspiros, al ritmo de aplausos, de gritos zingáros invitándote a mostrarte más diosa por cada acorde de las maderas, bajo tus pies, en las manos de los malditos.

Las cosas pasaron mas no así el tiempo, descubrí tus ojos invitándome, la línea de tus besos dedicadas a mí, me perdí y ahogue en el agua de tu vestido, en la maravilla y gracia de tus dibujos. Mi corazón jamás se repodrá de todas las veces que hiciste detenerlo con un asentimiento de tu cintura. Me había enamorado de toda la música que eras y no encontraría solución a la paradoja que es pisar la tierra hasta no obtener en un abrazo el prístino suspiro tuyo dedicado a mí.

Quienes suponen el haber conocido del amor me dirían que hay lo cabalmente imaginable y el estúpido absurdo, llamándome así como víctima del querer crear lo segundo. Que más sencillo sería seducir a la muerte con poemas sobre el verano, o resucitar el cariño de la tumba de la Berenice sobre la que escribía el cansado Edgar.

Ilustración de Alberto Vasquez para una biografía de Edgar Allan Poe

La muerte y el abrazo de la hermosa vampira podían esperar, la faena de mi respirar sería conseguir exclusividad de tu tacto, porque conocía el amor de lo imposible en el meloso violín de Tchaikovsky, el fuego olímpico del postmoderno Prometeo Stravinsky, la profunda oscuridad que acecha el alma del justo por las escalas de Ludwig Van. El hacer elíseo hogar en tus manos era tan imposible y tonto como eso, por lo tanto podía y así me costara la benevolencia de dios, lo haría.

En el andar por sus saludos mis queridos amigos, bien saben que la austera palabra es mi mejor regalo. A Mariana le regalé todos los besos que me dio Calíope al oído, rebusqué en todas las obras de los bardos y poetas un vestigio de lo que era ella para poder explicárselo en voz y roció. Altanera risa fue su pago, tan acostumbrada a la entrega de los hombres estaba que era yo sino otro condenado en fila de ser tragado por el rey ave, creyendo que por su trono podría alcanzar el hermético centro de las delicias.

Detalle, del tríptico  El Jardín de las Delicias por Jeroen Anthoniszoon van Aken. Entre el infierno y el paraíso con sus sistema alquímico de figuras el único portal son los intestinos del diablo

Lo que hacían los demás, sus palabras y advertencias no poseían fuerza alguna para cambiar el significado de mi obsesión sobre lo que sostenían esos negros tacones, no fuera inclusive que una de sus compañeras al pasar los meses ofreciera resguardo en su pecho para mis poemas y néctar en su boca para mi sed, pero no era Mariana y las estrellas podían apagarse si quisieran.

A única sabiendas de los espíritus en la naturaleza la de lunas que alimente su correo y presencia de letras firmadas de obcecación por poseer su caricia, de aquella hermosa flamenca que hurtó todo aliento en mí.

Aún no lo consigo y empecinado como soy ahora visto de maldito, batiendo manos a la retaguardia de su escenario donde enamora a fieles de lo inverosímil. No es de mi menester, sólo de mi envidia las noches que acepta hombres o mujeres en su lecho, los gemidos que reverberan de sus habitaciones que espió son sólo la respuesta que su amor no pertenece a lo terrenal, que no son para nadie nacido de mujer, y esa es la esperanza de lo que pueda arrebatarle yo a la misma belleza.

Mariana, amor mío, mi piedra de Midas, algún día tu canción me encontrará


29 abr. 2010

Vendran Suaves LLuvias (Un video)

Tengo una maravillosa narración de obsesión para ustedes, pero como me va llevar un buen rato el pasarla y corregirla un poco (la podrán leer mañana), para el día de hoy les dejo una de mis cosas más favoritas en la vida.

Cuando tenía 15 años, una tía me regalo un libro, y ese libro cambio mi vida y ese libro se llamaba Crónicas Marcianas de Ray Bradbury, aún hoy día, once años después a veces lo vuelvo a tomar y leo un cuento o dos, como la Caída de la Nueva Casa Usher, o Vendrán Suaves Lluvias. Fue hace un par de años que gracias al Youtube y a la obsesión de buscar animaciones de los maestros rusos previos a la caída del muro de Berlín por mi aquellos entonces novias, que un día nos topamos con ésto, una adaptación de uno de mis cuentos favoritos de la historia. Es una adaptación oscura y deprimente, con una abstracción que yo definiría Chernovilesca. Por favor veanlo, traten de asimilarlo y luego si los dioses lo permiten lean el cuento, o pidanme el libro prestado.

Desde ese día hace tanto, aprendí a llorar por un texto, reír por un texto y desde entonces sabía que quería leer por el resto de mis días.

Ahí está

28 abr. 2010

Ejercicio Inconcluso


Esto pretendía ser la introducción de un cuento, pero se perdió en las ramas de los bosques y jamás regreso a la civilización, sólo para que tengan algo que leer un ratito, o insistan y no lo vean tan horrendo y valga la pena acabarlo, simplemente el hilo de narración me parece tan torcido, que podría subir una escalera de caracol sin dar ninguna vuelta

Cosas extraordinarías siempre han sucedido en la isla, hablo de lo que le sucede a la gente. Una vez hace años el mismo diablo jugó billar con uno de los gemelos Fennigan a cambio del alma de su hermana, en otra ocasión el viejo Cavendish después de morir, celebro su funeral con nosotros por tres días hasta que la cerveza se agotó, entonces no vio el punto de seguir dando pasos en lo terrenal y se fue a donde sea que los Cavendish del mundo se van. También han visitado magos y princesas de turquesas turbantes y senos de melocotón para casarse a la luna llena con vagabundos, esa clase de cosas sí pasan, pero como lo que le sucedió al pobre Edgar, eso jamás se había visto, ya quisiera yo ver a cualquier predicador decirle a los niños del viejo solario que intentaran creer que lo que le sucedió fue por amor.

Lo que te sucede en esta isla, es todo cuestión de suerte, hace muchos años, cuando aún era muy niño para acordarme bien, un antiguo profesor inglés obtuvo de un trovador un pasé a la librería de Alejandría, fue una desgracia que años después encontrarán un cadáver quemado muy viejo con un relój de la casa Whitechapel en su bolsillo, pero Edgar, ese pobre muchacho que había llegado desde tan lejos para iniciar una vida de aventura y pasión en los largos dedos de una morena de ojos color mar, eso nadie se lo espero, aunque a nadie sorprendio.

Han de saber, que como en todo pueblo pequeño hay un único lugar donde saber las historias, ser testigo y escuchar de primera mano aunque provenga de los labios de la señora Figueroa sobre los encantamientos por la luna llena y el solsticio de otoño, siempre bajo la cálida calma ambar de nuestro vino y siendo arropado entre los fuegos y maderas de nuestra amada taverna. Como en toda isla pequeña en la que los habitantes se conocen desde que la palabra existe y el chisme fue concebido, el pub de Allister es un sitio donde uno puede sentarse a buena compañía de los jovenes al mediodía, de los señores a media tarde y de las personas de mentalidad anciana rumbo a la medianoche, para saber sobre el nuevo hijo de la señora Murrieta y hacer apuestas sobre el padre, el escuchar todas las historias que viajan en el aire y sobre los pastos, de los secretos escondidos en la lluvia cuando dos amantes se encuentran bajo el puente de Leroy y claro, sobre los nuevos visitantes. No fue sino hace cerca de dos años que a las naranjas paredes de yeso el niño Orión, sexto hijo de la viuda Murrieta siempre identificable por su boina escosesa herencia de un abuelo que decidio adoptarlo porque decia era la propia imagen de su hijo, un héroe naval que pasó una temporada en la isla, sólopara traer a su familia y morir unos cuantos años después (Aunque la señora Figeroa insite que el chocho lo confundio con Santiago, el quinto hijo de Murrieta y medio hermano mayor de Orión). Llego ese día que había sol de plata sobre los campos, un mal presagio en un una isla donde la lluvia, húmedad y las narices rojas son el mejor clima que uno puede esperar en la media primavera, el joven Orión. Sus ojos brillaban tanto como el astro rey en el cielo y su sonrisa en su boca, para sus diescisiete años, todo mundo sabía que había llegado un barco con muchachas de tierras lejanas con todas las promesas del sueño, jovenes de encerrados cuartos que deseaban tirarse a la calle y bolsillos repletos rogando por vaciarse en aras de una buena historia, y eso le sobraba a la juventud y lengua de Orión, pero como buen sobrino, ahijado o hijastro en algún momento de posiblemente media isla primero fue a darnos aviso a nosotros, la parvada de los Gansos con pico de Oro. Muchos supondrían que nuestras voces y bella tesitura como amigos desde siempre nos había gando el apodo, pero no, simplemente nadie graznaba más y más lejos que nosotros como grupo. Nuestra sospecha por la evidencia en la cara del muchacho fue confirmada, nos decía que era un barco de intercambio, que traía muchachos de tozudos bigotes y mujeres jovenes de diversos talles que intercambiaban sus estancias por todas las costas en escuelas, universidades y conventos de todas las costas y a infortunio suyo y sino propio de nuestras playas, una falla los dejaría con nosotros una semana, lo que sería suficiente para llenar de folklor al mundo entero otra vez.

Sabiendo lo que se avecinaba, el adorado señor Bushanti, encargado de nuestro bendito y sancto sanctorum dejo que su labio inferior se le adelantara al superior, cerro los ojos y asintió a brazos cruzados dando muestra mimica que entendía la situación en la que se encontrarían todos esas cabezas ignaras en unas horas, al haber sido el mismo señor Bushanti un joven matemático que un día por destino piso nuestra tierra y se quedo para siempre. Aún insite que en Oxford lo extrañan como el mayor genio de propiedades para conjuntos, pero ni los mismos secretos de la Kabahla dejaron que el Rabí Papadoupolus no fuera víctima del linaje femenino de las Corsa, ya que si hay una mujer en el mundo por la cual sacrificarías al mismo dios sobre una piedra es un mujer Corsa. La señora Figueroa les tiene mucho recelo, ya que por diversión le quitaron de los brazos a más de un principe de piel castaña, pero las Corsa no son brujas, solamente son una raza aparte de ninfas, hablando en sentido figurado claro está, y la señora Figueroa es una bruja, en el sentido literal, que con hechizos siempre ha atraido algún jovenzuelo de los mares a su lecho, pero como en un mundo correcto, el amor verdadero siempre supera su embrujo más poderoso, aunque como en todo mundo torcido, éste jamás es correspondido de forma correcta.

27 abr. 2010

Chicas guapas en el Metro (Flickr Update)


Chicas guapas en el Metro, originally uploaded by nicaprio.

Ya saben le dan click a la imagen, los manda a donde mi set de fotos.

Una muestra de lo que me encontré en el transcurso del día llendo al Día Internacional de la Danza en el Centro Nacional de las Artes. El mero día es el Jueves de está semana, el 29 de Abril y hay muchos eventos en muchos lados, también el fin de semana, por si alguien quiere ir a algo, invitéme o acompáñeme.

26 abr. 2010

Música de Fondo para un Drama 6


ELLA: Necesito morir. Estoy llorando, se fue

YO: No te pierdas en eso, NO TE PIERDAS EN ESO.

ELLA: Quiero pedirle a Marcos que se vaya porque amo a Javier y quiero poder decirle a mis padres y a toda la gente que lo amo y quiero vivir mi vida con él. Él me espera, pero tengo miedo de la familia, de fracasar nuevamente, de nos ser yo, nuevamente estar lejos de él.

YO: Ahí está la trampa; Tú lo amas, él te espera, pero te aterra que pueda ser diferente, que incluso en sus brazos no puedas hacerlo bien.

ELLA: Pero él nunca me busca.

YO: Que las cosas se arruinen.

ELLA: las cuatro veces que nos hemos visto es porque yo lo busque.

YO: Si no te busca no es exclusivamente falta de interés.

ELLA: Sí, eso me da miedo, que se vuelva a ir de nuevo un día y diga no te amo.

YO: Él puede estar viéndote con miedo.

ELLA: Eso me dijo.

YO: De verte así, tan frágil, de que él pueda estar ocasionando las cosas malas, tal vez ni siquiera sepa que tan mal andas por esto. Quizá teme que lo rechaces de forma flagrante por algo parecido que sucediera o que las cosas vayan a salir mal porque no tienen la disposición completa. Pero como otro hombre tonto que ha tenido todos los errores del mundo con esas sutilezas y aspectos...

ELLA: Lo amo. Nunca imagine mi vida con nadie mas, pero me duele haberle mentido y
y haberle mentido a Marcos. Mi familia no quiere vernos juntos y su familia me odia y yo tengo miedo de todo.

YO: Nosotros somos simios estúpidos,imbéciles, jamás vamos a entender indirectas o mensajes. Intentaremos lo que podamos, pero lo mejor para saber y obtener una respuesta de un hombre es decirle las cosas como son:

"Amo a Javier y a tí te quiero mucho, pero deseo construir mi vida alrededor suyo y hasta no saber que será de esa posibilidad, no puedo responder de alguna otra forma con alguien más"

"Te amo Javier, y veo nuestra vida juntos, quiero que sea así, deseo que sea así y quisiera saber que deseas intentarlo también"

Así, suena extraño, frío, desesperado incluso, pero es porque es así. Y eso ningún hombre que te quiera de verdad o que desee intentarlo lo va a juzgar. Porque si existe la oportunidad, tienes que hacerlo. Si lo desean ambos, puede ser.

ELLA: No sé como decirle a Marcos que se acabo que gracias por haberme hecho compañía y hasta ahí

YO: Las cosas se hacen porque amas y si las personas a tu alrededor te aman, entenderán de la misma forma

ELLA: Fue un ángel conmigo y ha decir verdad, en algún momento pensé en construir cosas bellas con él, pero le falta algo. Y es el haber dejado a Javier atrás e intentarlo con alguien, no lo hice, siempre cargue y quise cosas con Marcos que sólo hacia con Javier.

YO: De hacer lo que más quieres con quien más quieres y no terminar como yo, soñando cada noche mientras los quizás se transformaron en hubieras.

Eres una mujer dulce, inteligente, bella, llena de pasión, capaz de hacer lo que te parezca de la vida,por tí misma, y sé que no lo sientes así porque has sido un fracaso para lo único importante; El amar a alguien más y ser amada. Pero con toda esa incertidumbre, miedo, no puede afrontarse de otra forma. Si lo amas, hay que dejar de so pensarlo y so hacerlo, sino sucede, lo afrontas y aunque la vida jamás volverá a ser especial realmente, al menos lo so hiciste, lo so intentaste y no te quedaste como el estúpido de tu amigo, esperando y pensando hasta que todo no tuviera solución.

Javier es una persona muy especial, no lo conozco, pero debe ser muy especial porque lo amas, también debe ser una persona muy pendeja por no ver que tanto lo necesitas. Si está en tí, hazlo, cuando sepas y sientas que ya no está en tí, aceptalo y anda sabiendo que a pesar del terror que se te meta por los ojos cada noche habrá alguien en algún lado rezando un poquito por tí, cuando quieras preguntar quien es, lo vas a encontrar, no para ser esa persona, ese Javier, pero si para que te quiera y no dejar que estés sola. Hazlo por favor, si existe una oportunidad, intentalo, no seas un fantasma como yo

ELLA: Espero me responda y no lastimar a Marcos

YO: Si te quiere Marcos, lo va a entender. Tal vez se aleje, tal vez no lo vuelvas a ver porque él no tolerara el ver a alguien que deseaba tanto amar con otra persona, pero en caso de que llegues a ser feliz, él estará bien, sino, siempre sabrás que sus brazos estarán abiertos, en serio...

Lo anterior es una conversación real, no literal, se editó para tener un poco más de sentido y cambiar los nombres de las personas involucradas, pero eso sí, YO soy yo, ELLA es una amiga y Marcos y Javier otros nombres de alguien más.

A la media hora de tener está charla, Ella me escribio lo siguiente: "Estoy jodida nuevamente.  No quiero salir de la habitación. Me siento culpable por engañar a Marcos, me siento vacía, sin rumbo desde hace año y medio, sin ganas, sin nada." 

Bien dice mi amigo Franco: "El drama es la única pieza de la literatura humana que no se clasifica como ficción".

TOM WAITS - ALL THE WORLD IS GREEN


  
I fell into the ocean
When you became my wife
I risked it all aganist the sea
To have a better life
Marie you're the wild blue sky
And men do foolish things
You turn kings into beggars
And beggars into kings

Pretend that you owe me nothing
And all the world is green
We can bring back the old days again
And all the world is green

The fase forgives the mirror
The worm forgives the plow
The questions begs the answer
Can you forgive me somehow
Maybe when our story's over
We'll go where it's always spring
The band is playing our song again
And all the world is green

Pretend that you owe me nothing
And all the world is green
We can bring back the old days again
And all the world is green

The moon is yellow silver
Oh the things that summer brings
It's a love you'd kill for
And all the world is green

He is balancing a diamond
On a blade of grass
The dew will settle on our grave(s)
When all the world is green


Para los que no sabía, para descargar la canción sólo hay que dar click derecho sobre el nombre de la canción en letras azules y escoger: "guardar como".

24 abr. 2010

Remains of the Day (Flickr update)


Remains of the Day, originally uploaded by nicaprio.

Una nueva foto al set.

Sé que no es la mejor foto del mundo y tampoco la composición e incluso los elementos en foco no son buenos. Pero tiene un elemento y sensación tan casual, que me encanta.

En la foto, Roqueta al medio día del Sábado, en la casita del árbol en coyoacan, la foto dice todo sobre la fiesta del día anterior y la sensación del día siguiente

23 abr. 2010

De Bondad un Disfraz


 
Ayer sucedio algo que no acontecía desde hace años, o al menos lo que parecen años; Tuve un sueño amable, sin horrores persoguiendome o malas situaciones inefables. Todo iniciaba en una enorme casa, y como suele pasar con estos sueños, sólo alcanzo a agarrarme muy levemente de los hechos del final y la sensación de descanzo y tranquilidad.

En esta enorme casa, mansión de ladrillo naranja preciosamente puldi y esculpido por unos cuantos años de lluvias cálidas y suaves, recubierta de jardines en los espacios libres, en los muros, en los techos, por las tuberías, en esta casa yo no vivía, pero tenía en ellas muchas actividades del diario y Valeria era la que vivía ahí.

A Valeria la conocí en la facultad, dentro del taller de fisiología comparada, ella, una bajita pelirroja de ojos pequeños a la cual sólo la escuchaba charlar con alguien más sobre una aventurilla con otra chica y sobre unos enojos con su novio, y por supuesto, hablando conmigo de menesterosidad (realmente amo tal palabra, define exactamente todo lo que detesto en el mundo), en eso sí la traté mucho, como compañera de laboratorio, como compañera de un par de clases con nombres tan ridículos como Cronobiología, pero nada más y sólo como eso, realmente fuera de su nombre no sé nada más de ella, por lo que la Valeria del sueño era un punto argumental, o un sentimiento sólo disfrazado con la cara de alguien que es tan particularmente indiferente y de pertenecia a mi pasado, pero por eso estaba ahí, una figura neutral a la cual todavía podía hacer memoria. Porque al final del sueño, mientras la película que yo veía corría los créditos e iniciaba la preparación y acto de despedida de Valeria, su pijama de puntos azules y la casa de ladrillos con todos sus jardines debido a que la noceh había envejecido prematuramente, ella de forma tan casual como una amistad de años, mencionó que en cualquier momento podía yo quedarme o visitar esos muros para pasar el rato. Como fiel seguidor del protocolo a mi vez respondí que tomaría sus palabras en cuenta para el inexistente futuro, y fue ahí que sucedio algo especial. Con esa voz que sólo tiene una amiga que te tiene total confianza y necesidad me hablo diciendo: “En serio, puedes hacerlo. Realmente extraño tener una familia”.

Entonces, terminó el sueño, con la sensación de un abrazo, que que era necesitado sólo por ser yo, por mi presencia, por poder llear el momento de un cariño inintencionado del unicamente estar ahí.

Por un momento no reconocí la sensación, y es al día que el efecto me llena un poco, ya mañana será como todo evento de felicidad en mi vida pretérita, sólo me hará más miserable.

22 abr. 2010

Para soñar en la ciudad



Como seguramente ya están hartos de mi tristeza, he aquí 4 animaciones para pasar el rato viendo arte divertido y buena música.

"Alma" de Rodrigo Blaas

Una historia de terror en 5 minutos


Alma from Rodrigo Blaas on Vimeo.

"Sonar" de Renaud Hallée

Yo pensé que con la era de animación digital y flash, el hacer animación conceptual sobre una pista de audio y sus notas era algo demasiado sencillo donde ya no había nada que aportar. Que equivocado estaba


Sonar from Renaud Hallée on Vimeo.

"TV Show" de Sougimoto Kousuke

El concepto del sueño infinito, a través de la televisión. Excelente



"Splitting the Atom" de Edouard Salier, Música de Massive Attack

Si la ciudad fuera atacada por un conejo mutante gigante (onda Godzilla) y el tiempo se detuviera por un segundo, y pasearamos por la ciudad para ver quer está sucediendo en ese instante por todos lados, y eso fuera el video musical de una canción de Massive Attack, entonces, serí justamente éste video.


Massive Attack-Splitting the Atom-directed by Edouard Salier from edouard salier on Vimeo.

21 abr. 2010

Llevame

¿Què haces cuàndo deseas marcar ese nùmero, cuàndo ves una de esas fotos donde te abrazaba? Siete años de conocerla y sòlo tengo 3 fotos asì.

Veo las cosas y trato de mantener el pensamiento en la cabeza para compartirlo con ustedes, pero no queda ni de cerca asì, como pienso le gustarìa a ella, de lo tanto que le gustarìa la pelìcula que vì (vimos. Su sombra y yo).

La pelìcula de animaciòn (La cual le encantarìa) se llama nueve dòlares y noventa y nueve centavos, y habla de como sòlo las segundas oportunidades no las damos nosotros. Entonces desee hablarle, dejarle un mensaje, escribirle algo. Pero no quiero que sepa de mì nùnca màs. Por eso ella se fue de la ciudad, por eso aùn quiero irme de esta ciudad y de todas las demàs, aùn.

La extraño tanto, y esa tristeza absorbe toda la hùmedad, el mar en el que naufrague.

¿Cuàndo dejarè de llorar por eso?

20 abr. 2010

Un ejercicio


Porque he escrito tanto, tratando de entender como una linda mujer en sus veintes, que conozco desde hace diez años es diagnosticada con Leucemia y lo que debe sentir, porque me la pasó pensando en como amigos tienen una mujer cariñosa a su lado, predispuestos desde el primer contacto a que no fuera más que unas tardes agradables y por supuesto por las noches escribo pensando en mis amigos, como agradecerles, como hacerles sentir un poco mejor y especiales, de como significan tanto.

Y he andado dibujando, y he andado tomando foto, pero todo se ve y suena tan mal,  tan hueco, que sólo les dejo otro dibujo sin acabar y la esperanza de que algún día deseen hacer mal conmigo, porque de mí no parte ningún bien.

16 abr. 2010

Era para tí


Un dibujo que jamás terminé


Estos días, tan complicados de afrontar, descubriendo noche a noche el como cada uno de mis dedos ha querido asfixiarme, cada uno ha destruido algo que quería tanto. “Si lo hiciste, posiblemente fue por algo”, eso me decían a la sombra de tantos recuerdos, mientras, el eco de un poeta seguía cruzando de un lado a otro con sus palabras “Jamás olvidarán los besos que aquí se dieron” dijo mientras sostenía yo tu mano de nuevo, después de tanto tiempo, y tú sostenías la mía, te acercaste a mi oído y susurraste “Creo que nos estaba describiendo”, ese eco no desaparecía.

¿Cómo podría siquiera, muy emocionalmente y sin saberlo el destruir todo el amor que tantas personas tuvieron por mí? Con tantos meses de edificar mares en mi almohada no llego a creer que lo hice por una razón, por una razón buena, por una razón que pudiera explicar para mejor.

Enfrento ahora que soy un fracasado, que nada de lo que he hecho me satisface, que nada de lo que veo en mí me hace feliz. Sólo he querido ser una mejor persona, para alguien. Sólo he querido saber más, para compartirlo, sólo deseo querer a alguien, y hacerlo, lejos de las menesterosidades, de lo que dicen debería y se tendría que hacer ¿No es el amor precioso, no lo importante sería ver los ojos de quien amas por el resto de tu vida y compartir abrazos, premiarlos con suspiros, dormir al lado de alguien siempre arropado? Entonces, ¿Para qué lo demás sino es importante?

Pero mi posición es cómoda, porque deseo quemar los últimos diez años y empezar nuevo, con todo y que el fuego aún se ve por las noches, con todo y que aún huele a humo muy ligeramente, sólo humo, no más incienso. Pero son tan complicados de afrontar, todas mis faltas yacen ahí, no puedo olvidarlas, y lo que es peor, no encuentro modo de disculparme de ellas, el demostrar la falta tan grande que me haces, el como necesito querer a alguien para que exista un significado.

Soy un fracaso, vengo vestido de oro cuando mis credenciales son todas carbón negro, cuando sólo sabes de todo lo malo que he hecho, a tu corazón, a tu cariño, a las noches y mañanas en las que llegabas para abrazarme y deje la puerta cerrada, de las veces que me seguiste para quedarte conmigo y olvidarte del mundo y salí corriendo, de las mentiras que no era un hombre en pedazos, del como te arroje a la soledad e incertidumbre de quedarte en tu casa pensando que sería de mí, que sería de nosotros, por todas las veces que te hice llorar, por todas las veces que besándome y sosteniendo mis manos en tu preciosos cuerpo me pediste que te hiciera el amor, y yo volteaba el rostro.

Mirame a mí, queriendo todo eso, seguro de que puedo ser lo que amaste alguna vez, lo que se convirtió en la mejor razón para contemplar la vida como belleza porque ahí estaba el amor. Con mis faltas, ¿Cómo no habrías de dudar cuando te bese después de una vida de oscuridad y temporadas de solsticio, Porque desearías verme, y más el escuchar lo que podría ser con mi pasado, palabras nada más?

“Te amo” me lo dijiste hace unos días, no lo merecía, “Te amo” me lo dijiste hace seis años, tampoco lo merecía. Yo te amo, eso nunca dejo de ser cierto, aún tan tonto, aún tan ciego, tan preocupado por esas menesterosidades y como fueron faltas para otros tantos.

Necesito quererte, deja que te quiera, que intente hilar con cuentas de sútil brillo los minutos en tu cabello. De alargar las tardes y espantar el frío. De alejar el dolor y no volverlo a causar nunca, nunca.

Yo siempre, tan fuera de tiempo de todo lo que debí hacer y no hice.

¿Por qué no corría a mi casa a esperarte con un café cuando decías que irías, por qué no te abrí la puerta mientras encerrado lloraba por lo que te había hecho, tan aterrado de enfrentarte y decirte cuanto lo sentía, cuanto te quería, cuanto te necesitaba a pesar de ser yo el criminal y no la víctima? Ahora lo hago, yo soy el que desea saber de ti todo el tiempo, inundarme de tu voz, abandonarme a tu pecho, saber que el mundo es bello por estar ahí, y ahora es que me puedo imaginar como fue para ti, de buscar a alguien y que no abriera la puerta. Hiciste bien en enojarte conmigo, despedirte y encontrar una vida en lo que amas hacer, tu cuerpo es amor y el amor es arte, por eso bailas, por eso ya no me necesitas, encontraste en ti misma lo que necesitas para ser feliz, y no necesitar a nadie más. Hago entonces bien en enojarme conmigo, por no encontrar en mí nada, por necesitar de ti para ser feliz, por sólo intuir eso y jamás saberlo.

Quisiera llenarte con mis labios como tu lo hacías por mí, recorrerte completa con caricias como tantas calurosas noches tú lo hiciste por mí, seguir la vida besando la sombra de cada paso tuyo, pero no quiero hacerte eso sino lo quieres, sino lo deseas, porque contra todo lo que pareció, sólo quisiera que fueras feliz, aquí conmigo o lejos, no quiero ser lastre, no quiero seguir un juego, no quiero ser la sombra que te moleste a cada momento, en cada lugar, tampoco quiero ser el obsesivo que te persiga. Siento que ya vives ese terror con alguien más, no quiero hacerte eso. Por eso entonces sólo recibe de buen agrado mis cartas de vez en cuando, de alguien muy enamorado y muy tonto para haberlo demostrado cuando el momento era correcto, cuando aún me amabas.

Te amo y me gustaría decirte que estaré bien, que viviré una buena vida por mí, pero no es cierto. Aquí estaré, consumiéndome, hasta que pueda ver tus ojos, compartir tus abrazos, premiartelos con suspiros y dormir arropado a tu lado. Sólo dejáme saber, muy de vez en cuando que eres feliz. Sino me puedes dar un amor que no merezco, no importa, pero dejame saber que tu estás bien, así yo estaré mejor.

14 abr. 2010

Se Parecía Tanto a Tí




En aquella plaza que frecuenté tanto durante mi vida, y aún más desde que te fuiste de mí, en la banca frente a la fuente aceptaba yo como una pequeña bendición la corta lluvia de primavera que le regresaba color a mi calzado y a los arbustos el olor de la selva. Fascinado por instantes del cielo reflejado en las pulidas lozas hechas con piedra de volcán, del espejo, lago y alturas en las que se había convertido el suelo, y ese calor húmedo de la tarde encaminándose al púrpura que siempre despreciaste por recordarte el hogar de tu padre. En esa plaza de iglesia que visito tanto ahora con la secreta fantasía de retomar algún tierno recuerdo de un beso contigo, de una sonrisa que dedicaras a mis tontos comentarios sobre una vieja película, de un abrazo inesperado, de esa hermosura que me es al momento tanto extraña y ajena.

El verde y el blanco de todo se encendió junto con el fulgor que ese titán prendiera tan de repente, el momento en que el sol apareció de entre las nubes, tan brillante, tan cálido, en ese momento la vi, bajo el arco de líneas clásicas del restaurante donde me susurraste hace tantos años en una mesa diminuta, a media luz y con sal de unos cacahuetes cayendo de tus labios que hiciéramos el amor por primera vez.

Ahí estaba ella, con esa faz redonda que extrañare por siempre en todas las mañanas que me queden, con su cabello negro y largo cayendo alborotado por el clima, con cierta tristeza queriendo desaparecerla envolviéndose en un abrigo de tweed. Se parecía tanto a ti.

Al principio me repetía que era otra ilusión, otra imagen de las que ahora se me aparecen de forma tan seguida que andaba creando sólo para sufrirte un poco más. Has de saber que mi vista ya no es lo de antes, como cuando caminabamos en un arremedo de abrazo un poco incómodos por el largo tan distinto de nuestros pasos y me preguntabas si podía leer los letreros de tan lejos por las noches que regresamos de los paseos por la ciudad hacía tu casa, en ese entonces podía hacerlo, ya no, y el sol de primavera es muy brillante. Pensaba que seguramente eran las sombras que pintaban sobre otro rostro un deseo mío que resguardo desde hace un año. Pero Dios, vaya que se parecía a ti.

Los segundos no dieron para el instante ni una vuelta cuando ese viejo guardia con bigotillo gris de cepillo se paró junto a ella, con esa mirada cazando un pequeño infractor que jamás se le aparecería. “Tú eras más alta que él” recordé al instante. Así comenzaba a sacudirme ese reflejo tan llamativo y mágico como el de las nubes a mis pies. Pero conoces mi fascinación, y ella me conoce a mí, no estuvo satisfecha del todo con esas pequeñas palabras y la seguí mirando, el como se acomodaba el cabello, el como ladeaba su cabeza y especialmente como sacaba un pequeño aparato negro conectado a sus audifonos, y era en esa fotografía donde más se parecía a ti, porque tú sabes que esas diminutas figuras, ese orden de formas es con lo que me quedé de ti. Mas era imposible, ya ni siquiera vivimos en la misma ciudad, eres más alta que el gendarme eterno de ese dintel, no saldrías con un abrigo a una tarde de Abril sin importar que tan grande fuera la amenaza hacía una caída de agua, pero ahí estabas, reconstruida por mi vergüenza y anhelo, por el deslumbrante sol y los brillos en el agua.

Andabas esperando a alguien, lo sabía, lo notaba, podía ver todas las señales, en tus manos mientras pasaban los minutos e iniciabas a mostrar esos signos de impaciencia, mientras veías de un lado a otro buscando, ahí podía ver que estaba tu pérfil. Inicie a malabarear mis opciones, mis pensamientos, esta extraña bagatela que llamo sentimientos, lo que podía hacer ahora que te encontraba tan lejos de otros amigos y conocidos, ahora que deseaba verte tanto.

Me levante y camine hacía ti.

Unos pocos pasos, no recordaba que tuvieras las puntas del cabello onduladas, tal vez te lo habías arreglado así. Otros cuantos pasos más, tal vez era a mí a quien esperabas, quizá dejaste el día de ayer un mensaje con tu bendita voz en mi teléfono móvil que nos citaba ahí, a esa hora, y al haber dejado el mismo olvidado en casa de un amigo no tuve la oportunidad de leerlo, pero el glorioso destino supo perdonar el amor que te tengo y me llevo al instante indicado a ese lugar. No recordaba tu piel tan pálida y traslucida, pero podía ser que te refugiaras en la noche por la tristeza de separarnos, y así habías cambiado. Tampoco recordaba tu nariz así, quizá, tal vez, tal vez...

No eras tú, era otra persona, otra mujer. Fue entonces que llegue junto a ella, me miró, con sus ojos cafés algo hinchados y rojos por unas lágrimas, con la postura de alguien aceptando que la persona por la cual está esperando no va a llegar en esa ocasión ni en ninguna otra, con unos labios de pálido rosa ligeramente apretados por el enojo, por la vana frustración, tragándose un poco de ira y una pizca de despecho que la matarán paulatinamente.

Exactamente como esa última vez antes de dejarme, se parecía tanto a ti.

Cartas inconclusas a personas que no conozco ii


A mi amor que tan lejos yace.

¿Qué es de tu vida en las costas de cristal, de los barcos que en carmesí enfrentan la bahía, de las tardes de plata sobre tu piel, qué es de tí amor? Aquí las lunas de chocolate blanco pasan en horrores lentas. Las cobijas y almohadas en el suelo son evidencia de incluso intranquilos sueños. Porque no estas aquí las paredes se transformaron en mausoleo. En paso de espectro ilumino los pasillos con el ojo ardiente de mi cigarrillo. Las arañas comienzan hacer hogar de mis libros de notas y pinceles, porque no estas tú.

Quiero saber tus historias, de los vientos que susurran y los paisajes del perenne bosque. Aquí los oídos se muestran monolitos, nadie como tú para espectador del drama que son mis motivos

12 abr. 2010

En el Parque


Pensaba: En mí no hay nada bueno, nada bueno ha salido nunca de mí. En eso creo tener razón, pensé entonces, pero el mundo por sí mismo es hermoso. Tal vez podía ayudar, compartir eso, los instantes de los que me hablaban mis amigos en sus pequeñas palabras. Eso parecia un buen inicio, una buena idea.

Hoy me senté en el parque, para intentarlo, invite apresuradamente y no de muy buena forma a quienes pudé, para soñando, tomarnos de la mano, quien fuera, y compartir la tarde de aire y sol en una banca. Parecia una buena idea.

Llego Víctor y su novia Yess, no pude hacerlo, sólo me hablaron de su buena fortuna y se despidieron. Llego después Pablo, a hablarme del cuento de hadas que fue la boda de Paco y Sophie al atardecer del mar, de como va a iniciar una vida formal con la mujer que ama, de enagenaciones, de como Aida ha estado de lo más preocupada y enojada conmigo, de como parece tener un amor, trabajo y sus propias enagenaciones.

Y tampoco pude hacerlo.

No pude compartir nada, sólo otra distracción, sólo sentir envidia, sólo reflejar una carcomida máscara de que no paso cada noche llorando hasta agotado dormir, de que trato y trato de encontrar algo para darle a la vida, a los demás, siendo sincero y dejandoesta tristeza en algún otro lado. Hoy no fue el día , tal vez no sea mañana, posiblemente no vuelva a pasar.

Hace un año, con Giselle, una hermosa tarde de Jazz, y ahora leo nuevamente sus palabras, en cartas, en viejos boletos de cine.

Quisiera haberla querido, demostrando tanto amor por ella, como ella por mí.

11 abr. 2010

Hueco


Tomo mi pluma nuevamente, no hay sabores esta ocasión, sólo labios secos, por las horas de trote en sol, por la huída que religiosamente realizo cada semana, por no querer saberme, encontrar sentido en el cansancio mismo, pero a lo único que pongo atención es al mundo lleno de brillos de agua sobre las hojas por la tarde, la belleza entra, el amor entra. La menesterosidad de la cual busco tanto en rebelarme se disfraza de una máscara cómoda; “Conciliar el deber ser con el querer ser” me dijo un sueño que como los otros, yacen rotos, tan sólo hace unos días ¿A dónde me ha llevado el pensarlo, a realizar unos deberes huecos a cambio de cigarrillos y el detenimiento del fastidio por mi familia cercana? ¿Qué logro al ver esas caras amigas e ignorar sus preguntas de como me encuentro? Siento que lo mismo al garabatear y contemplar el consumido suelo y su basura de otoño, de hojas y paseos anónimos.

Ya es Marzo y nada cambia, una suseción de soles y lunas, entre ellas envejezco y nada más, contemplo esas conexiones pérdidas con belleza personificada desgranarse junto con el tiempo, borrandose en mi mala memoria, dejando de ser instantes para vaciarse en la negrura.

“Maldita inmobilidad estática” me dijo ese sueño quebrado de solarios contaminados, que era tan propia de los hombres y su deseo de un mundo ideal que pretendemos alcanzable. Pienso en lo desconsiderado del mundo al no dejarme obtener ni la paz pasajera de un pequeño derrame de corazón, de mar, por mi boca y no el inutíl flujo de mis ojos durante la plutonía, sino hacia unos oídos cariñosos, de quien sea. He afrontado mis defectos y acciones ( no pocos), no así para con los demás, pero conmigo mismo. El último muro de una nueva vida, sólo ese, la irremediable soledad que parece destino obligado, cósmico.

Si todo es irremediable ¿Cuál es el punto en lo que sea? La aceptación tampoco funciona, se siente mal, como el frío en el cuello, como una mala comida, como en mis labios grises, como mis labios grises.

De nuevo la tarde se apaga en sus fulgores inconfrontables, y no ha pasado nada. Dicen voces tontas que la depresión se desarrollo para purificar los procesos mentales, para darnos como individuos un tiempo de superación y limpieza del consiente. La semiotica de Buda disminuida a una persona y desconsiderando el universo, donde la vida no es sufrimiento, donde el estar vivo es equivalente de sufrimiento.

Veo todo a mi alrededor y a pesar de la miseria, el asco, veo amor y la inherencia que todo es gloria, entonces ¿Por qué no puedo encontrar amor en mí mismo, por mí mismo? Deseo creer que son las estrellas, alguna inefabilidad, mas siento que no es así, que yo solo soy el demonio que me tortura ¿Y el redentor en mi mismo, cuándo abandono esta casa? He aquí la condescendencia nuevamente, una minúscula punta de las muchas del flagelo completo.

Consolidar los deseos con los deberes, no puede ser al revés, no pueden ser los pasados. Sólo quedaría construir nuevos, pero no es real, yo soy ahora el espectro de ese pasado, soy el roble de esa semilla en las costas de Aquerón. No puedo dejar de ser quien soy, no por mí mismo, y nadie tiene la gentil mano del artesano, mi vórtice.

Ahora reflexiono entre la neblina azul de mis garabatos si yo podría ser la mano amorosa, el apéndice que pueda construir y derribar paredes y muros para alguien más, pero hay más pánico que voluntad en mis letras y mis recuerdos no arrojan ningún rostro, ningún disfraz que pueda reconocer como posibilidad.

Sólo me queda mi hueco deber, mis falsos rostros y el odio y miedo de las noches, hasta que me decida a destruirlas, cambiando mi mundo, o borrandome de él.

Ahora que las noches pasan tan lentas Godzilla Haiku me  hace sentir mejor y menos solo como monstruo

10 abr. 2010

Flickr Update


Isaac y Armanda, originally uploaded by nicaprio.

Despuès de varios meses, al fin unas pocas fotos mìas.

Ya saben, le dan click a la foto y los manda a mi colecciòn de fotos

8 abr. 2010

Revolcarse en el Gris


Yo las maté, y ellas se llevaron lo que tenía.

Ahora, la envidia de un abrazo, de manos entrecruzadas y la caricia de pulgares. La música me aisla. Ya no soy nada para ellas; La aparición de un muerto, el grito del eco, de un pasado.

Nada puede imaginarse diferente a lo que es ahora, toda reconstrucción deja como única evidencia lo deleteréo que fue. Un sabor, una graciosa imaginación inasequible.

Cuerpos blancos, de piedra y agua bailando en los recovecos de mi occipital, y la ceniza con la que siempre se conformaron a un viento eterno. No las despido po lo que soy para ellas, ellas son para mí. A diferencia, su brillo se mantiene, el mío, ligero instante de su combustible mis preciosas estrellas. Mi cielo, sólo negro.

Tengo mi fracaso y el patético abrazo que me empecino en darlo, la furia de los amaneceres, la languidez nocturna.

La jaula se extiende a mis brazos y letras, yo marcando sus paredes blancas de barata tinta, el tatuaje de lo que yace en mi cabeza y toda su cadencia de permanencia, de respiro y sus agitadas caras.

Las arpas y su ligero arrullo, el desprecio de mi vientre y los monologos con los sabores fantasmas de las piezas en las que me divido.

Escape una y otra vez, el sueño inombrable de la curva de un cuello y el terso beso con la cascada de un cabello largo para perderse.

Mi ciudad, lejos de ser infierno se torna cementerio, con flores y cruces a los suspiros que tuvieron quien recibirlos, no el viento, no a los que eran viento.

La condena en solitario, las visitas inútiles. Su amistad se me derrama obligada. La esperanza, una ilusión de revista.

Mustia indiferencia al amor. Tal vez núnca estuvo en mí. Que estúpida codependencia.

A veces tiembla mi costado y deseo en sudor frío que sea ella, quien sea, diciendome que Beatríz me espera en el paraíso. Por las noches arrivo a la casa donde duermo, y rezo silente porque las sombras no sean sino el carruaje que levantan por los cielos al deseo de mi corazón, o en su defecto al poeta guía de los nueve para hacer de sus oídos mi copa. Tan antaño deseo, tan real como lo que jamás se ha visto.

Los velos blancos y sus sonrisas de aguja, dulces flirtean pocos segundospara hundirse en un anonimato que no es el mío.

La semana termina y con ella llega el flujo del Tartáro, para disolver lo que se sabe y así atragantarse con la vergüenza que no es de otro sino mía.

Perderse en el gris, revolcarse en el gris.

Que se lo trague el bosque



Así fuera que me encontrara yo mismo al calor de bebidas inculcando mella en la tiza piel de una dama, acompañado por la carencia tan particular mía de consideraciones ajenas a mi deseo, restregué mi perfíl queriendo hacer sumidero de la amplia espalda que me ofrecia el regalo de su tacto ¿Acaso encontré sorpresa en la correspondencia de caricias? Dubito por instantes al razonar negativa sin encontrarla. Un avanze se transformó en guerra sin llegar a los plausibles cadáveres de su desarrollo. Caricias y besos nada más, por necesidad de compartirlos, de darlos al incolumne templo femenino, bautizarme así y bañarme de perfumes y secresiones, los objetos de la búsqueda por Boudelaire.

En el acto y despedida buscaba ligereza, la consumación de un sencillo crimen, como los cometidos cada lunario en pos de hacer lo eterno insufrible, sufrible. Jamás pensé en hacer uso, porque uso es la palabra, de alguien más en mis elucubraciones, que horrenda tristeza el cometerlo de tal forma y embarcar el sereno paisaje que me diera cobijo en semblanza de mis temores.

Falsamente escaparon de mis dientes letras aseverando intenciones más benignas que el simple escape de mi fantasmagoria, incluso, lleno de soberbia afirme una disposición de ensamblar un cariño partiendo de tan vanos cimientos. Tonto y maldito una y otra vez no objete un reencuentro, aún a sabiendas que mis manos no negociarían los cuerpos, y con carnavalezca máscara decidí repetir el crimen.

Se me perdone mi mayor falta, el enamoramiento de las sombras, que si supe comportarme fue cazando la alegoría de lo imposible, quien sino en sueño taciturno quería compartir en realidad el tacto de Natalia, no el beso que me deseaba, mas la respuesta de una risa tejida por ella, la traicionada hace un año, mi única alegria hubiera sido esa, el estrecho lazo que tanto compartí con mi pérdida amiga. En ningún momento mi mente recababa imagen que no fuera la suya. Diluida de forma eterna en mis errores. A la promesa de esa mañana también hare falta, no puedo sino buscar su sombra en los muros por los que me paseo, por la supuesta felicidad que comparto.

Todo ha cambiado a excepción de ese deseo, del encontrarla desnuda de memorias sobre mis pasos y la redención de sus manos. A la simple suposición de una existencia fantasma me había condenado ya exsangue a mis deberes, pero la inminencia de tal estado es presente y verdad, que sin ella al aire todos mis deseos consumados se han escapado, me condeno entonces a la lobriega sobriedad de su abandono, que en eso me he transformado, la carcasa de una soledad y hérido penador de su reflejo, porque de ella el perdón es inasequible y mi estancia así será la tristeza.

Ya no busquen de esta piedra herramientas de amor y cariño, puesto que ella se las ha llevado. A las tumbas no se le ofrecen ni llanto ni el cadíz de las rosas, sino la memoria de los actos y atemporales sentimientos, que esos les sean de buen provecho y ventura. Que al cemeterio, se lo trague el bosque