31 oct. 2010

Negando el Gran Dogma


Había dedicado la tercera de mis vidas en poder encontrar el secreto de la fractalidad universal, fórmula o artilugio de encantada alquimia y antediluviano conocimiento que me abriera como iniciado un camino a los fonemas del verbo primero.

La primera vida fue la infancia, donde conocí los terrores que ocasionan el dolor, todo juguete fue peligroso, y aquello que use como juguete y me lastimó de forma permanente me enseño una lección importante, de como yacía a merced del mundo y la causalidad, que cada error viviría conmigo por toda mi vida; Mi cuerpo ahora es un mapa de esas lecciones, cada cicatriz representa algo inolvidable, sobre la física universal de las cosas, sobre la fragilidad del dogma que es el cuerpo que nos encierra. Eso fue el primer paso al gran secreto.

Mi segunda vida fue mi juventud, donde conocí el deseo y toda el hambre de cumplirlo, de que tuviera un significado mayor al del placer y la perpetración de mi semilla. Donde encontré en la educación todos los prejuicios que me hicieron dudar después de que el mundo fuera un lugar encantado más allá del metal y lo cotidiano, sólo eso.

Toda mi tercera vida ha sido al abandonarme el deseo que ya mis engarrotadas manos no pueden ni simular. Ya había entendido que era finito y limitado, las lecciones de dolor me recuerdan en fuego eso a través de mis dedos, de mis rodillas, en mi entrecerrado ojo ya víctima de la niebla. Ya sabía que todo deseo era pasajero y hueco, sólo mi mente seguía joven y vigorosa después de toda la educación y el cuestionar todos sus principios; Ahora podía alimentarla buscando a dios fuera de los altares y la naturaleza continua que me rodeaba, el razonar lo divino con todas las riquezas y valor único de la experiencia, de la mía, de la de otros en la historia y sus documentos, sumando a cada paso y página intuiciones y preguntas del gran esquema, todas las décadas dedicado al como huir hacía la iluminación o inmortalidad, tantos secretos y rituales, desde la ciudad de plata hasta la tierra hueca, la ciudad de Yakkharta.

Todo tan falso.

Ahora, casí ciego te dicto mis últimas palabras, lo divino en el universo es el dogma, es el cuerpo, es su necesidad; Diez dedos, diez mandamientos, seis orificios en el macho, el número masculino, siete en la hembra, la divinidad pura, el tres es mágico porque sólo existe en lo humano si un hombre y una mujer se unen y forman un tercero, todos los números mágicos yacen en el dogma, en el cuerpo. Lo alto es vida, lo acostado muerte, el agua es sangre.

Toda la sabiduría y aún así sentiríamos hambre, toda la iluminación y aún sentiríamos sed, la inmortal salud y el sueño no puede abolirse, la castidad del santo y aún así nos tocaríamos, deseariamos. Lo único inmortal es la necesidad mientras exista una conciencia y su velo de menesterosidad, de lo cotidiano.

Pero eso es lo divino, ese es el gran secreto, el aleph y todo conocimiento hermético, el cuerpo, el gran dogma, su necesidad, todo parte de él, es la fractal con la que podemos encontrar a dios, porque el cuerpo es él. Ahora lo sé, cuando es demasiado tarde. De nada me sirvieron las fechas, el conocimiento, las personas, la experiencia, la vida fluía de mi cuerpo, de mi gran dogma que quise evitar, cuando la verdad yacía en él.

27 oct. 2010

Un jueves antes de la luna llena de Octubre...

Pensaba en ella como casí siempre sin querer, jugando a estocadas con mi cordura preguntándole si nos volvería a ver, ya no se diga los acostumbrados castigos de si nos volvería a aceptar. El sonido de una tarola llego a mis oídos, es un mensaje de ella en mi teléfono:

"Soy el que caza, el que lucha; el que siempre continua.

Soy el que no supo a donde ir,
y también soy la aclaración de la duda

Soy la espina que yace en el corazón 
y la fuerza detrás de todos y cada uno de sus latidos.

Soy quien invoca, quien se une cada vez que algo se busca

Soy traición, soy anhelo
Espadas batiendo al sol, o caricia al rostro entre dos sueños.

Soy la mano del destino, y la que señaló el camino.

Soy sentencia, resolución, mirada taciturna

Soy aquel que arrastró hojas secas por la calle,
y la tela ondeando en la espalda del que salió y provoco a los astros.

Una boca respirando nubes
y las cenizas de sol caídas
cada que las pestañas se rendían."

Tocando ese limbo de que estuviera con ella sólo de aparición en mi cabeza fue que palabras tan lindas de una mujer hermosa no rompieron mi corazón, no esa vez; Tan fragmentado ya andaba que lo he de haber perdido la semana pasada en una ventisca, y todas sus hojas, volando al aire.

15 oct. 2010

Nicap dibujos


Es el equivalente a mis dibujos en los bordes de los cuadernos, pero en la computadora. No son muy complejos en ningún aspecto, pero gracias a un par de filtros y pincelazos, se ven bonitos.

14 oct. 2010

Ya estuvo bueno.


"...hay ocasiones en que quisiera intentarlo nuevamente con alguien y en mis arrebatos me dan ganas de besarte y hacerte el amor, pero solo pasa a veces."

 ¿Saben qué? Ya estuvo. Tengo mi corazón y lo poco que pueda hacer con mis manos para quien lo quiera, cuando lo quieran, para lo que quieran. Ya no me importa, todos los fantasmas de melancolía e ilusiones se murieron el miercoles, así que a darle. Si alguien acepta, aquí estoy, en el facebook, en mi cel 0445520898193, en mis correos. Para intentar dar por amor lo que sea necesario, aunque todo se vaya al diablo nuevamente, aunque termine en lágrimas y maldiciones, y suspiros en meses por venir, también podría ser que fuera algo bueno y ahora sí duré y sea sincero. Lo que sea es mejor a leer y escuchar que me aman, que me desean, pero que no quieren verme.

Todo lo que pido a cambio, es que al filo de la tarde, de la noche o la mañana, que me dejen estrecharlas como si el tiempo no importara.

Y si alguien tiene algo que decirme, aquí estoy.




Las ilustraciones son de SOMEFIELD, maravillosas en verdad




Cosas hermosas que en mi simple visión, no entiendo.



30 Sep 2010  Quetzal,

pero es que pondria mis manos en tu rostro y trataria de llenarlo de besos
  no puedo hacerloQuetzal.  14 Oct 2010 Soy Psique sin amor. Esta noche (¿Esta noche?) Lo he pérdido. ¿Te quemé con el aceite tratando de ver tu bello rostro? ¿O fue la daga temblorina de mi mano lo que te asusto? Si te confieso, tenía miedo de mí, no de tí. Pero ahora (¿Ahora?) te has ido amor y no puedo ser otra que venus celosa tratando de eliminar a Psique; Se cree muy lista pero alguno de los trabajos la va a vencer. No sabe, nunca supo lo bella que es.

En momentos no puedo creer lo complejo de todas las cosas; Hace tanto que deje de racionalizar el mundo, y lo reduje a la causalidad y al amor. Causa y efecto, la conciencia del tiempo de Heidegger, el observarlo o tratar de entenderlo, no importa porque la última razón abstraible la tenía Heisenberg. En un sistema extenso, todo tiene un grupo de reglas infinito multiplicado por cada punto de vista que es efecto de los actos y su trasfondo.

 A mí que podría importarme los consensos del microcosmos y macrocosmos sobre una razón humana. Somos una reconstrucción y consecuencia del ayer, eso puedo aceptarlo plenamente, a todos niveles.

Entonces sólo quedaba el amar y ser consecuente, sabio de las consecuencias de lo que pudiera entender de todo el demás universo que existiera fuera de mí, que rodea lo que amo. Y no entiendo, porque dos personas que desean estar juntas, con su amor libre sin dejar de ser una reconstrucción de su ayer, no puedan estarlo.

Yo y mi visión simple, hace del sol un dios, de una obra de arte la sublime experiencia de una vida y me tiene enamorado, y solo, muy solo.

Si tiene un papel en la finalidad sencilla e infantil de ser feliz, el tiempo lo dirá. El principio de incertidumbre hará que no me importe si hay un futuro, y la reconstrucción que soy de ayer, el día de hoy, seguira aquí triste sin entender el porque es irreconciliable Psique y Venus.
9 Jun 2010
Quetzal, extraño sentir mi corazón roto y tener que inventar estrategias para calmarlo, mi corazón sigue roto, pero lo soporto, mi estrategia fue el impulso, pero me sumí en ella y me está llevando a donde yo quería, pero eso me aterroriza.

11 oct. 2010

Después del fin de semana (Una imagen)



Porque sólo quiero querer, pero siempre me sale mal o al revés.


(Por cierto, el sábado es mi cumpleaños, en caso de llegar a ese día con suficiente razón o salud para entenderlos, dejenme escuchar su voz si tienen tiempo con eso del concierto de los pixies e interpol, no mensajes, no mails, no, nada de eso. Ahora necesito sus voces, no un mensaje del facebook)

10 oct. 2010

Anciano leyendo (flickr update)


Anciano leyendo, originally uploaded by nicaprio.

Un par de fotos de hoy en el centro después de ver la expo de Max Ernst y la feria del libro.

Sólo le dan click a la imagen y los lleva a mi colección de fotos en el flickr

4 oct. 2010

Libras de mi Corazón Episodio 1: Mi querida Giselle


A la que viste y se perfuma de otoño por su nacimiento, mi querida Giselle:

Frente a la fuente de los coyotes con un pesado tomo de viejos secretos en las manos, a la sombra de las que parecen perennes hojas de un árbol, espero por tí. Así como las uvas del más reluciente verde pueden contener un océano de vinagre, ya no encuentro magras las visiones de parejas mutuamente sosteniendo sus brazos, ahora contienen dulce y suave aroma del soñarte a tí, a nosotros igual que a ellos.

El refrescar tu voz y mirada en la memoria ha dotado mi melancolía con su belleza. ¡Ah, tu maravillosa mano y su tacto que bien me ha hecho!

Son todos los ruidos de Domingo, las risas de los niños y el tintinear de relicarios en la iglesia los que me envuelven y no así una canción de amor dedicada en secreto. Hoy que te adorna el sol al sentir que has bailado con él otra ronda.

Mi añoranza y necesidad de verte son calmadas con la reflexión de tu querer de paz en esta fecha. Por eso una sonrisa con sabor a nuevo cruza mis labios y ensancha la barba en mi rostro, de que vuelvo a encontrarte y tu verme con las heridas transformadas en cariño palpitante.

Hermosa mujer de otoño, me recorre el anhelo de estrecharte por todos los instantes de eternidad en la que coincidimos mientras quede tiempo bajo el cielo. Cierro los ojos dejandome atrapar por el comfort de ese futuro que vuelvo a sentir cierto.

Ya no es cultura de novelo sino de bolero la que se escribe sobre mis propias hojas que vuelven a relucir y parecen perennes como aquellas que invocan esta fresca sombra frente a la fuente de coyotes, donde con las palabras de mi libro, espero por tí.