27 oct. 2010

Un jueves antes de la luna llena de Octubre...

Pensaba en ella como casí siempre sin querer, jugando a estocadas con mi cordura preguntándole si nos volvería a ver, ya no se diga los acostumbrados castigos de si nos volvería a aceptar. El sonido de una tarola llego a mis oídos, es un mensaje de ella en mi teléfono:

"Soy el que caza, el que lucha; el que siempre continua.

Soy el que no supo a donde ir,
y también soy la aclaración de la duda

Soy la espina que yace en el corazón 
y la fuerza detrás de todos y cada uno de sus latidos.

Soy quien invoca, quien se une cada vez que algo se busca

Soy traición, soy anhelo
Espadas batiendo al sol, o caricia al rostro entre dos sueños.

Soy la mano del destino, y la que señaló el camino.

Soy sentencia, resolución, mirada taciturna

Soy aquel que arrastró hojas secas por la calle,
y la tela ondeando en la espalda del que salió y provoco a los astros.

Una boca respirando nubes
y las cenizas de sol caídas
cada que las pestañas se rendían."

Tocando ese limbo de que estuviera con ella sólo de aparición en mi cabeza fue que palabras tan lindas de una mujer hermosa no rompieron mi corazón, no esa vez; Tan fragmentado ya andaba que lo he de haber perdido la semana pasada en una ventisca, y todas sus hojas, volando al aire.