18 nov. 2010

Mi vida como una ficción

DENLE PLAY, ES IMPORTANTE PARA EL FINAL DEL POST





Al igual que Bob Dylan, quedé encantado con el San Pedro del Greco la primera vez que lo ví.


Al igual que Indiana Jones en Temple of Doom, las he tenido peores, pero nunca las tendre mejores.


Al igual que el personaje de Bill Murray en Broken Flowers, me abandonaron y toda mi vida perdió el sentido, hasta que un día me dieron la esperanza de encontrar un cariño sobre algo de mi creación y pasado. Ahora busco y encuentro en todos lados un mensaje de que ahí está, pero realmente son sólo fantasías que construyen mi vida.


Como en las películas de Wes Anderson, mi padre es un maldito bastardo hijo de perro sin nombre para quien mi nacimiento fue un daño colateral en la vida. Lo que da a todas mis relaciones interpersonales un vacío por el cariño de esa figura que nunca tuve.


Justo como en Synechdoche NY de Charlie Kauffman, hay un detalle que destrozo mi vida el cual negaré para siempre frente al espejo, y en tratar de reconstruir mi día de ayer, se consumiran todos los mañanas.


Tal como Brundell Mosca, un día tuve un futuro brillante por delante, el cual trajo hacía mí una mujer maravillosa, pero todas mis obsesiones y el no saber verlas me transformó en un monstruo y empujó a esa mujer a los brazos del mayor imbecíl del mundo.


Exactamente como Megan Fox, mi música favorita al final del día es la de David Bowie


Finalmente, igual que mi película favorita, igual que Cole, soy un esclavo de un sistema que no entiendo, mi cordura es puesta en duda cada momento por lo que puedo abstraer de la verdad  en el mundo, en el tiempo. Lo que me hace seguir es la promesa de una vida mejor que en realidad sólo es una pintura vieja sobre mi cama y una canción suave sonando de unas bocinas que apenas sirven.

Y seguramente ya todo estaba condenado en mi vida aún antes de aprender a vivirla.

También siento por el atardecer que la canción que sonaba desde el principio, la suite de punta del este, adorna mi andar.