19 ene. 2012

Ese último adiós para Alaide



También lo pensé mucho esos meses.Primero si existía la posibilidad de que volvieramos a cruzar palabra alguna, y sobre que se trataría. También si serían sobre disculpas o explicaciones. Pero sobre todo pensé acerca de lo que quería para con mi vida ahora, sobre que había significado. Y más bien fue con el terrible inicio de año que me dí cuenta del deseo en adelante de no volver alejar personas hermosas de mi vida. Que necesitaba eso y si había una forma de demostrar un crecimiento, estaría en rescatar en lo bueno que existía a partir de mí, a partir de las personas que quería, que en un momento me quisieron. Por eso y al hacer retrospectiva en dulce memoria llegué primero a tí; Lo mejor que sentí y compartí desde hace tanto con alguien.

Creo llegué a comprender muchas cosas, que las dudas, dolores y tristezas que no compártí contigo como en aquel Domingo que desperté en llanto, sólo te separaron de mí, que no te mostraba la confianza de un cariño que era tuyo, que debió ser parte de lo que significaba nosotros. Que no se trataba de sólo pasarla bien y las cortesías de compañía, se trataba de darnos fuerza mutúa. La confianza ahí la quebré yo. Siento que ahí inicio a perderse el sentido y se convirtió en el enojo de esas discusiones por la noche y la pérdida de los abrazos en una simple compañía.

Sobre eso de ser amigos, no sé que significa realmente ya. Y de vos estoy seguro que has construido una vida nueva llena de esas esperanzas y cariño de un cíclo nuevo. Que te es bueno y la alegría llega con los logros que has realizado tú como Alaide.

Yo también intenté ser alguién nuevo, alguien mejor. Resultó que todo me llevó nuevamente a esa casilla uno como de aquellas primeras veces que nos volvimos a ver en los teatros de un Noviembre tan lejano. Entendí que en esos últimos "Te amo" sólo leídos de una despedida existía (Porque ya no) una oportunidad de conocer ese compartir y cariño.

Siempre entiendo todo muy tarde.

Y es eso, a pesar de que sé que mi nombre es una marca ya olvidada a tu memoria y voz. Deseo saberte y mirarte para que sepas eso. Que el inexperto cariño que compartimos me fue todo el bien que pude haber añorado desde una tristeza como en su momento; Algo tan similar a la de los días de todo este año. Que a la distancia esas noches de quesadillas, el verte estudiar tantas noches que me daban ganas de gritar que dejáras todo y me abrazaras, y el intentar equilibrarnos en el paso por las banquetas fuerón algo muy hermoso y siempre el hacer eso juntos significaba más que cualquier compatibilidad menesterosa que no encontrabamos muchas veces.

Por eso decidí intentar cruzar palabra contigo nuevamente. Por que los dos tenemos una nueva vida que se intuye necesariamente excluyente el uno del otro. Porque para esta nueva vida no quiero que tu imagen se convierta en polvo de inviernos que se desean olvidar. Quiero ser para tí alguien todavía a quien puedas recurrir para una charla, quiero poder ir a tí con la risa de alguna experiencia, si es que eso se llama amistad. Con todo y que nuestros corazones apunten otras estrellas, nuestros pasos otros caminos jamás comunes.

Esa es la razón de desear verte; saberme nuevo y máduro conservando la belleza que significas en mi vida. Ayudándote a vivir un poco mejor la tuya.

Creo sentir y entender que lo que sea que haces y hagas, que sientas ahora tal vez se podría verse nublado por el minímo deje de mi presencia. Y entendería si deseáras hacer las despedidas formalmente permanentes.

Sólo quería que supieras que esa era mi intención. Esa fue la lección que me dejaron los meses sin verte y la de intentar un cariño que jamás existió cuando yo lo creía nuevo.

Que en las personas que queremos a lo largo de la vida, existe lo bueno de nosotros, que es algo que puede dar fuerza para todo lo nuevo con lo que nos enfrentamos. Que no hay necesidad de abandonarlo al olvido. Porque eso significa; Cariño. Con todo y sea para ser alguien más, con alguién más.

Saludos cordiales también.


...Prefiero perpetuar la despedida y esperar que nuestras vidas sigan adelante sin rencores ni reproches, que lo que se tenía que haber dicho se ha dicho ya.