3 jun. 2009

-Sobre los vínculos


"Un paisaje"
-Dibujado por mí

Hace tanto que no despierto con la mujer que amo en mis brazos...

No puedo, y tengo miedo. Me siento muy triste, y de cierta forma eso se convierte en un alivio por que al fin puedo derramar unas pocas lágrimas.

Detesto pasar la noche solo, o el simplemente despertar solo, no sé que es más terrible, sin la certeza de que una mañana con el sol escapando en tus cabellos oscuros vuelva a suceder pronto, por quien eres, por donde estás, por lo que sientes sobre mí ahora. Eso es lo más terrible.

Y quiero ser sincero contigo, conmigo, que hay más que una razón suficiente para que no estés aquí. Todo por una mentira, obtuve lo que más quería, perdí lo que más quería. Todo en un hora, todo para siempre, y aún así, lo bueno que me sucede ahora inicio gracias a esa mentira, que todavía ensucia, turba, mancha, y aún así, de todas las peores cosas que pudieron suceder, la más ligera sucedió, sin dejar de ser terrible.

Desde hace un tiempo comencé a dejar de preocuparme por el mañana, vivir el día, disfrutar de cada instante, tratar de absorberlo, de experimentarlo como ese momento único que es, jamás creí que eso sería malo, que dejaría de preocuparme por la memoria de las cosas, del mañana y sus razones, de que ya que saliera el sol me ocuparía de ese día, uno a la vez, pero las cosas pierden sentido, ya el mañana no importa, ya mañana el gris del sol dejará que vea las cenizas de ayer para tomar consecuencia a ellas, fue así que descuide todo, mi vida, mi salud, las personas que quiero, los planes a corto y largo plazo, la escuela, el trabajo, y algo terrible sucedió por eso; perdí las razones para levantarme mañana.

Ya no hay trabajo, ya no hay escuela, ya casi no hay amigos, a todos de un modo u otro los atiene el mañana, los lunes de despertarse temprano, de otras cosas que hacer mañana en vez de estar conmigo hoy,no se los reclamo, sólo es que se siente mal, toda fascinación estética se transformo en algo de un instante, ya no leo cosas para la posteridad de la vida, sino para hoy, para ese momento, y ahora que es lunes casi dos de la mañana, yo solo en una habitación que pronto no podré pagar, con la mujer que me ama tanto lejos en descansando en su casa de volcán, y con mi mejor amiga encaminada a olvidarme para siempre, de que yo no vuelva a ser parte de su vida de ningún modo, transformando mi persona en huellas profundas en la arena, que la luna y el mar se encargarán de borrar, sin razón para levantarme mañana, con miedo a dormir por lo mismo, por que no amo la distancia, amo en el instante, en la fuerza del presente, y estar aquí sin nadie sólo me hace sentir por el ahora, el terrible ahora, solo, sin nada para cuando el helios asome por levante, nada, hueco, jarra de fondo roto.

Durante toda mi vida la pasé con la certeza de que no era mi momento, de que viviría mucho, pleno, completo, un paso a al vez, tratando de aprender, amar, de encontrar un equilibrio entre mis pasiones, conocimientos y actos que me regalaran paz y realización como fuera. La certeza de lo duradero ha desaparecido, y siento mucho miedo, y tristeza, porque tengo la certeza de que voy a morir pronto de alguna forma, justo como la certeza de que me saldría con la mía en todo momento, lo sigo haciendo, pero ya se va a acabar, y me asusta el infierno que conozco, de mis sueños, esta ciudad amalgama de memorias, de miedos, de falta de pasiones, aún más gris, aún más llena de basura, donde todo es tormento por que son mis recuerdos, temores, mirando directo a mi cara en cada esquina, en cada sucio ladrillo y callejón de barranca, y me espera, a mí y a las personas que creo son ustedes, no sus personas, lo que yo me he creado de sus risas, llantos, amistad e indiferencia, todo y sólo para mí.

No me arrepiento, no me retuerce, el ayer quedó lejos, y no me siento diferente, sólo quería decir perdón, no significa nada para mí, pero espero lo acepten, eso es lo que es importante.