26 feb. 2009

El Jack Williamson Temprano


Ese es el verdadero nombre de la obra que estoy leyendo y difícilmente podría ser lo mejor de Jack Williamson como el título sugiere, y es por que a demás de ser una colección de cuentos en orden cronológico cuando era joven, cosas como las historias alrededor de la saga de los androides y de las legiones del espacio superan por mucho cosas del libro y eso cualquier editor podría verlo si un lector como yo puede verlo.

Jack nació y se crió en un rancho en Nuevo Mexico y México por ahí de 1909, y como persona de familia humilde, su acceso a la cultura era la sed de saber, de conocer y las pocas historietas pulp que le regalaban los tenderos de algunos esablecimientos comerciales, pero eso no le impedía que el conocer un pequeño artículo cobre la teoría de la relatividad le evitara imaginar un millón de mundos posibles a partir de una nota en una revista, y así es la ciencia ficción de este primerizo Jack, es esa pureza narrativa,la sed de crear todos los mundos posibles con una idea sencilla, sin ir nunca más allá, eso es lo que hace inocente e inspirador a Jack, el sueño de ser casi iliterato, sin preparación, sin conocimiento, pero con mucha imaginación, y es en esa fantasía, donde las puertas a todo lo demás se le abren.

Las metaconcepciones del pulp le deben mucho y la mitad de todo al buen Jack, un pionero a la Edgar Rice BUrroughs, a la Howard Phillip Lovecraft, a la Arthur COnan Doyle, no una Tanith Lee, pero su pluma esconde esa misma belleza de lo que todo mundo podría creer un tiempo mejor para un libro, y no donde para ser exitoso se tenía que escribir una trilogía emo sobre un vampiro de 100 años que se tira niñas de preparatoria, la cual es una sumisa al grado que es insultante a la libertad femenina contemporánea, y que a demás la escribe una mujer.

Pero bueno, cada quien sus libros de ficción y sus novelas de autosuperación sean baratas o snob como Paulo Coelho.