25 feb. 2009

SnowCrash

NOTA: SI LAS ILUSTRACIONES DE ESTE POST LES PARECEN RARAS Y SIN TENER SIMILITUD CON EL TEXTO, SÓLO LEAN EL LIBRO Y VERÁN COMO TODO TIENE QUE VER

Dentro de las teorías de la programación neuroligüistica básica asociada con el ser humano existen dos corrientes, una que dice que como proto lenguaje de la especie existen funciones y estructuras primarías comunes para todos los humanos, que todo bebe sea de china o la patagonía tiene el mismo hardware en esencia para el aprendizaje de cualquier idioma, el software compilador de código es lo único que cambia, el programa que traduce los elementos del lenguaje (fonemas, ideogramas, letras) en conceptos para la mente, pero de ser cierto, los lenguajes tendrían una tendencia a unificarse, pero al contrario se separan cada vez más, el simple español de una comunidad nuclear desde mi casa es diferente al español de otra casa, y ya no se diga en un exponencial cultural más grande como la nación o continente, algo ocasiona que los procesos esenciales profundos del proto lenguaje busquen la diversificación como una ventaja evolutiva, superlativa a la existencia y reproducción.

Pero está claro como en el análogo computarizado, que existen muchos sistemas para comprender los elementos dentro de una computadora (windows, mac, linux) que esto se escriben en compiladores que traducen la esencia del protolenguaje matemático (pascal, c++) y existe un protolenguaje ambivalente conocido de bifurcación espacila y existencial que identifica lo que pueda tener una información; el lenguaje binario, por lo mismo a pesar de la diversificación encierra las posibilidades de los lenguajes y representaciones que se le puedan dar (compiladores, sistemas operativos) y son personificación conceptual de lo que existe en la percepción, la información.

Finalmente debe haber una similitud de manejo de caracteres dentro del protolenguaje humano que puede ser comprensible o más susceptible en las estructuras profundas del cerebro biológico e incluso molecular del ser humano, y si tiene un símil al binario, aquellos que conocen y manejan el lenguaje binario deben tener una área desarrollada o más activa en el manejo de su propio lenguaje y las raíces de éste., por lo tanto podría hacerse un virus informático para el compilador del protolenguaje pero que afecte las raíces del mismo, un virus para el software humano.

Y ese es el bosquejo del concepto que encierra la novela Snow Crash de Neal Stephenson, pero es tan bosquejo así como unas palabras en una servilleta son la idea de la epistemología de Heggel.

La novela de Stephenson taaaaaan conocido por su trilogía del Cryptonomicon, es ciencia ficción cyber punk distópica de tintes multinacionales, algo así como el universo de robocop pero con más tecnología conceptual, y apartados territoriales no reconocidos nacionales de dos cuadras en vez de estados o países. Algunos de estos lugares son Narcolombia, El Honk Kong del señor lee, y los franculados de la Mafia que es la potencia número uno en la entrega de pizzas. Dentro de este mundo la alta tecnología y las representaciones informáticas con avatares y comunidades globales sociales (COSA QUE NO ESTABA NI DE CERCA EN CONOCERSE EN 1992) son el medio de comunicación a demás de retroalimentación cultural y mediatica, por lo que es la herramienta para repartir un virus informático humano como terrorismo computacional no virtual y más bien médico psicológico así como una pasada por la historía y concepciones del lenguaje humano y sus mitos sumerios y babilonicos, por no comentar acerca de la diversificación moral de las concepciones del idioma por la bifurcación de la programación compiladora original.

Excelente libro, novela, referencia, concepto de estudio. Inspiradora de muchísimos conceptos para el internet como lo conocemos y el como se desarrollo el poder de distribución de información y riquezas a partir del mismo, así como también de historía, mitología y principios biológicos del lenguaje.

Un tour de force por la esquizofrenia contemporánea social y humana, que no es necesariamente lo mismo.

Y sí les gusta, lean también Neuromante de William Gibson, que sería la misma clase de obra precursora, pero escrita en 1985.

A mí en lo particular me la imagino como una historía ilustrada por geof darrow