5 jul. 2011

7 Días Pasaron. Evidencia del Adiós


Carta del 28 de Junio que leyera a medio día después de que a las seis horas había visto en Facebook que ya no tenía una relación:


Quetzal:
Son días ya intentando encontrar el modo de entender y creo que no lo lograré...
No se qué es lo que puedas necesitar ahora y por lo que veo, en cualquier momento, el silencio siempre ha sido cómplice perfecto para no permitir y por ende enemigo implacable de dos...
 
Solo puedo expresar verdad cuando digo que mi mundo es distinto cada día, aunque cada uno sea la terrible promesa de un mañana exactamente igual, encontrar la pasión es todo lo que nos queda o dejar que nos encuentre y abrace como lo hizo cuando nos permitimos sentir ¿lo recuerdas? 

Por mi parte, la mayor parte de los días olvido recordarlo.
 
La belleza que inunda tu ser es inmensa, varios la saben o quizá la sospechan estoy segura, deseo que puedas verla, eres hermoso.
 Hemos permitido al silencio invadir cada fibra de lo que somos en ese ajeno tú y yo y me parece que es el momento correcto, la crisis que tanto temía, no inadvertida, más bien de bajo perfil, implacable...

 No se cómo explicar lo que has reconfigurado en mi, soy presa de la certidumbre de que; como me inventé un Dios puedo también inventarme un amor enorme, porque, qué otra cosa son la fe el sentir si no invenciones de uno que necesita vivir.

 Quisiera que todas esas fantasías que construí cada noche entre tus brazos, enredada a tu cuerpo, inhalándote, sintiéndote, intentando que la perfección incómoda de todos los incontables momentos de silencio no me trasladara invariablemente a lo que en realidad es, que terceros fueran testigos y no jueces implacables a los que me he cansado de ignorar. Que hacerte el amor no fuera una prueba de confianza sino una dulce reafirmación de lo que haces de mi, que mi táctica y estrategia funcionaran para que un día, no se cómo ni por qué razón me necesitaras, como algún Benedetti ya lo había dicho antes... porque ¿qué sería del amor sin la necedad de ser indispensable, deseado, admirado, esperado, confirmado, amado en sí?

Quetzal, hoy solo puedo hablar por mi, no considero justo, coherente ni mucho menos lógico permanecer en un lago en el medio de un continente esperando a que el mar llegue a renovarlo, seis meses de aguardar mirando al horizonte, han sido bellos, esperanzadores y hasta productivos, he descubierto tantas cosas de mi, lo que odio y lo que hoy admiro y sobre todo lo que espero admiren de mi, lo que necesito que sea respetado y lo que quiero compartir sin reparo alguno.

Se me presenta terrible la idea de que pronunciar tu nombre y que pronuncies el mío, sea otra cruel prueba de coraje que no puedo completar, que decirte que te amo no sea tan fácil como sentirlo, que mis manos rueguen tu presencia cuando no estás, que éste perfecto ejemplo de incoherencia no fuera un ejercicio mal logrado de decirte que te extraño todo el tiempo, incluso cuando estás aquí acostado junto a mi.

Sé que no es necesario convencerme de nada y se también que las explicaciones están de más y tan solo créeme cuando digo que eres una gran adquisición que me confronta conmigo misma, conjunto de lecciones que atesoraré por mucho.

Antes de despedirme, quiero estar segura de no olvidar mencionar que; no hay porque temer, el mundo está lleno de almas gemelas para el que sabe observar, se de ti que tu alma se encuentra a la vuelta de un suspiro, solo voltea, arriba hay un mar hermoso que no debiera ahogarnos, evita que el mundo se trague la esencia de aquel aire que le brindas.

Cuídate mucho y recuerda que los amores serán efímeros pero las personas que te marcaron no debieran ni podrían serlo, gracias por hacerlo conmigo.

Alaide


A continuación, dos líneas del 29 de Junio:

13:37 MAGR: espero me puedas perdonar... se que lo del face estuvo mal y se también que fué muy cobarde, te mereces algo mucho mejor que eso, de corazón una disculpa. cuidate y haré lo que tu quieras con tus cosas 
13:40 Yo: No te preocupes, leí después tu correo y recordé los posts del blog tuyo. Entiendo las razones de cierta forma, creo.  Simplemente en la mañana lo primero que me aparece en el equipo de compu en el trabajo son los feeds del facebook y fue lo primero que salio. Sin encono, sin resentimientos, no te preocupes de eso. Es comprensible. 
Carta del día de hoy Julio 5. El Sábado mientras caminaba hacía casa de unos amigos, de frente me la encontré. Sólo moví mi mano en saludo y seguí con mi camino:

Previniendo mi inevitable necesidad de huir y en ese momento, tu desconocida manera de amar... recuerdas esto?

"A demás, hay un seguro, que  prometí cruzando sobre el corazón, que a pesar de lo que pudiera pasar, ser amigos por siempre. Como lo soy con ustedes, a pesar de todo"


... espero se pueda algún día no tan lejano (porque hoy quizás sea muy pronto), porque a pesar de todo, te aprecio y sí que te extraño, porque el sábado estuvo muy mal... no debiera ser así!!! ese no fue el pacto... 


porque deberías poderme decir lo que sientes y como te sientes, pues soy mejor amiga que amante sinceramente, debería poder ser tu amiga, deberías poderme gritar ¡¡¡¡la cagaste!!! o decir tú muy bien... olvidarlo y pasar la página, deberías decir algo, A MI no a tus lectores!! o será que sigo sin querer entender que el punto no se llama alaide...???? será que estoy sensible e irracional últimamente, pero creo que nada de lo que está pasando debería de ser como es, pero para mi este tipo de experiencias son ensayos... para lo que será la gran función.


No se ni porque hago esto, solo no me gusta sentirme como me siento, un poco mierda... un poco perdida.
si tienes tiempo y ganas, espero poderte invitar un café algún día de estos, si es tiempo...
cuidate quetzal... solo quería dejar abierta esa posibilidad.



Respuesta mía de hace unos minutos:

He pensado en ese enunciado a lo largo de la semana  que ha pasado. Ese hecho de ser borrado de un plumazo de repente, el que me eliminaras de un lugar a la vez, e incluso tú reacción del Sábado con ese rostro de "Damn, justo a la persona que menos me quería encontrar. Que incómodo". He intentado sopesarlo desde la poca información que tengo.

Siento que es por la distancia emocional que creé para contigo y tu forma de ser, que decidiste mejor en vez de darle vueltas en la cabeza, terminarlo de golpe. Para poder continuar con tu vida sin esa carga que podía ser yo, con mis problemas y ya no haciendo realmente poco o nada por tí, en cariño, en compartir. Que era realmente más importante centrarte, no destrozar o quebrar la vida en ese momento y hecharle galleta en un momento profesional, y de proyectos que se te vienen presentando a mediano plazo.


Al menos así lo sentí al leer tu primer correo, ese deje de "No eres tú, soy yo y tengo cosas que hacer". Con nulo tacto, pero así me pareció. No reclamo nada, no fue nada bueno para mí, pero tengo la corazonada de lo poco que te conozco que deseabas terminarlo de la forma más indolora para tí, para poder dedicarte a todo lo demás sin perderte en recoger los pedazos que me componen. Eso está bien, si estás bien tú, que al final era lo que importaba.


"Un ensayo" (Cejas levantadas en melancólica sorpresa y una triste, y muy ligera indignación). Eso me dice un poco el también como de cierta forma te lo tomabas a la ligera. Pero al final fuiste sincera con tu cariñosa, pero aún así dolorosa patada. No importa realmente. La tristeza de eso todavía tiene más tonos de enojo para conmigo mismo, por las faltas cometidas para que prefirieras hacer eso que de real tristeza sobre mí.


Lo hiciste con impulso y no falta de razones. Al menos eso supongo. Si tu decisión la crees correcta, no hay más que decir. Espero sea realmente lo que quieres y te lleve a donde deseas realmente para no estancarte en mi torpe simulacro de cariño.


Ya sobre el cruzar palabras de frente, tal vez en unos cuantos meses, después de que regreses de Washington y tengas un rato viviendo con Zuel o en otro lado, cuando puedas ver en perspectiva en el año lo que te pasó y lo que haces. Entonces me gustaría escucharte, tal vez, si sigo por aqui.


Yo ya he pasado tantas tardes grises solo por mi propia culpa, otra temporada de lluvia así no me va a matar, y si lo hiciera, entonces se convierte en descanso, así que no importa. Regresaré a mis andadas por solarios abandonados y libros que sólo a otras tres personas realmente les gustan, lleno de añoranza por todo lo que jamás ya va a ser, necio, ensimismándome, queriendo justificar la fealdad del mundo a partir de la belleza en una flor del camino que no puedo fotografíar.


Ya lo he hecho durante años.


Hasta entonces, y como siempre, que puedas encontrar felicidad en la vida por tí misma.

De mí, ahora me doy cuenta que soy tan incapaz de querer, que no me espera otra cosa que ciclos de conocimiento y abandono. Me estoy resignando, eso es lo que más me enoja al momento, la conciencia de lo inalterable que es eso.

Por aquí seguiré, como todos los demás fantasmas. Al fin y al cabo, ya estaba más bien muerto.


El siempre tonto y pátetico de mí:

Quetzal.

(¿Por qué a pesar de que siento las palabras sinceras, también me suenan distantes?)
 
Nota final. En su última carta, hay una parte del párrafo "A MI no a tus lectores" que realmente desconozco como leer; Si como "A Mí, no a tus lectores." o "A Mí no, a tus lectores." Aunque siempre he visto el blog como autocomplacencia documentada, para pensar que puedo expresar momentos con ésto y resgarduarlo para mí. Realmente tal vez sólo dos personas me hagan saber que leyeron ésto, aún fueran más, nadie va a admitirlo. Todo el ejercicio del blog sólo fue para mí, para poderme hablar desde otro lado, buscando la posibilidad de que alguien me tuviera lástima en alguna ocasión. Así de terrible soy.

También recuerdo, hace años en la facultad cuando iniciaba a charlar con ella que alguna vez dijo: "Para un momento ese abrazo está bien, luego hasta me gustaría tirarlos de la cama a patadas, porque ocupan espacio, mi espacio en la cama". Muchas veces se sintió así, que el abrazo era hermoso para un momento, pero no para el siguiente, yo necesitaba tenerla dormida en mis brazos. Pero no llegué a sentir que estuviera realmente cómoda, por eso dejé de abrazarla en la noche o buscar almohada en sus piernas, porque creí que estaría más cómoda.