27 ene. 2010

Vivir De Adornos



¿Podría yo vivir de adornos y flores? ¿Aún si todo se lo lleva el viento y tus ojos no vuelvo a ver?, sí, podría.

¿A qué esperanza me atengo por el tiempo que paso solo conmigo? A la de asirme desesperado por desgranada aventura que el tiempo deje volverte saber

Mis pieles se corresponden a una sola y diferente que no conoces, mas parte de las mismas. Si en tu interés estuviera el que aceptaras mi holocausto.

Yo de ti, temor no guardo ya. A toda duda he podido abandonar y de todo mal sabor, hacerlo pasado. Encuentra perdón y oídos a mi tacto y es tuyo. Todo lo que puede ser aún está aquí.

Di que sí para de las flores, los colores y terso del pétalo intente darle a tu vida.

Di que no, entonces cada muchas lunas un simple mensaje de enamorado te llegara, queriendo saber, si eres felíz.

No digas nada, entonces seguiré una vida de adornos y flores, yo podría vivir de ella.

Una flor, meter el pie en la corriente, quiero hundirme en ella. Cuentame tú linda si puedo nadar, si no me voy a ahogar, o señalame, que las distancias son infranqueables, que debería contemplar cualquier otro horizonte, que intente lo imposible y trate vivir sin pensar en ti.

Ya no tengo miedo de ser verdadero, todo y uno, pero te quiero y no apruebo el que las cenizas te quemen, Abre la puerta un poco y comándame, si he desaparecer en la niebla, si he de esperarte en el jardín.

No digas nada, si ese es tu deseo, yo puedo vivir de flores.