4 may. 2010

Fragmento de una carta de desamor enviada por mí




"Creo que estas poniendo palabras en mi. Si me lastimaste, yo decido eso y no tú. además, los vínculos se construyen de unos cuantos momentos, unas palabras, unos mensajes y nada más. no podemos hacer más, es nuestro castigo de humanos. vivir la carencia la vida entera."

-Fragmento 1 de una carta de desamor a mí.

Todo parece ir tan mal con el mundo, fuera de esas personas que han encontrado la belleza en su menesterosidad, sus  obligaciones, sus familias, sus trabajos, a todos los demás que no nos contentamos con la vida hueca y falta de contemplación nos veo tan mal. Más de una persona se ha acercado a mí para hablarme de estos meses tan terribles donde el terror se les mete por los ojos cada noche, para contarme de ese amor pérdido que le ha quitado todo significado a su vida. Lo sé porque como has podido leer, ese ha sido mi último año, llegando al fin a ese momento donde es incorregible y hay que aceptar y vivir con esas faltas. Es asi que mientras la muerte no llega y la cobardia es demasiada para llamarla, el sol sigue apareciendo su delator y despreciable rostro.

Mi vida es compartir, y como la persona que más ame (¿amo?) se alejo para siempre, todo lo que siempre he amado tiene tan poco significado, y las cosas no parecen cambiar tanto cuando la tristeza de los días distraidos se me acumula y me obliga a llorar igual que ese día. Es en estas personas, compañeras de algún intercambio de ideas un día que nos convirtio en hermanos, que puedo encontrar tanta empatía y encontrar un poco de comfort en el vacío, pero no así una ayuda.

Así eres ahora Ruby, otra hermana que dejo todo en un incendio, pero sólo eso podemos hacer por nosotros, derramar agua en textos y fotos para sentir que existe un mundo después de ese desastre que se convirtio en nosotros.

Si la vida tiene un perdón a nuestras faltas, es la esperanza de remendar con amor todo lo que hacemos, dedicarnos únicamente a eso si podemos. Es asi que aún aguardo ese día, mientras tanto regalo mis baratas palabras para creer que alguien siente lo mismo, y que puede ser algo que tal vez sirva de algo, para mí, para los demás.

Alejate de nosotros y sólo mira esta infelicidad como el recuerdo de una lección, para que no te vuelva a suceder, para que no seas como nosotros.

Porque no te conozco, no conoces esta demencia y el eterno, pasional y destructivo cariño que tengo con mi tristeza, Pero si lo que buscas son monstruos de catacumbas, hay alguien al lado del monitor lleno de miedo del futuro, para que siempre obtengas una respuesta tan casual a la incertidumbre inmediata.

Bendiciones a tí y a la soledad que te embarga, que ha de ser buena amiga tuya. 

"...eso a mi me ayudo, me ayudo la poesia, me ayudo a dar sentidos para que no se cayera el mundo, pero debe hacerse todo el tiempo, es como un castigo..."

-Fragmento 2