28 sep. 2009

Hasta luego Susan


¿Qué habría sido de Susan Atkins cuándo fue niña, y después joven?

Susan decidió dejar que la vida ya no la castigara, que podía tomar control suficiente para liberarse en cualquier acto, que podía tener fe para ser dirigida, para no temer las consecuencias y sólo amar lo que sea que formara pasión.

Jamás se le vio triste o enferma, siempre con el amor propio del fanático hacía lo que realizaba y en lo que ponía sus creencias.

Sin duda, sin importar un pasado de abandono, arremetidas, golpes y violaciones sistemáticas,Susan encontró que ella podía ser por ella misma reculando el pasado a negruras que sólo son pesadas en sueños, obedecer su corazón, amar a un hombre con la certeza de que no hay nada más en las realidades que lo que ella decida.

No tenía porque ser como los intelectuales de su época; viejos rabones y muchachas de cabello claro altas de sinuosos cuerpos, hartándose hasta el vómito de la perversión en los espejos y los paseos por Viena, acudiendo a las galerías de un Nueva York sesentero para presumir sus prendas, bustos e inteligibles obras, no tenía que ser como ellos y llorar, y violar y llenarse de odio contra el mundo, desesperar y hacerlo pasar por crisis de figura y genio.

SHARON TATE

Susan sólo tenía que amar, hacer bien al mundo destruyendo esos símbolos de vanidad con su mano y cuchillo.

Susan, la mujer plena, amorosa, madre, amante, esposa, mártir de su causa, la que jamás escucho ninguna otra cosa para ser feliz que su corazón.

Han pasado muchos años desde que Susan matará a Sharon Tate y al bebe que cargaba en el vientre de múltiples puñaladas, el fin de semana falleció a los 61, después de un largo tiempo de iluminación y detrimento por un tumor cerebral desde que se lo diagnosticaran a los veintiuno.

Pero jamás se le vio enferma, jamás se le vio triste, Dios amaba a Susan, y ella lo sabía cada día de su vida, nunca se dedico a una obra que no amara y a la cual no le tuviera fe suficiente para seguir la luz que inundaba su cuerpo. Quiso librarnos de esos símbolos de ego y babilonia.

Gracias por siempre amar Susan, gracias.