21 sep. 2009

Recuerdos de Gente que no Conozco


-"Mirá que lo que he venido haciendo ahora es escuchar unos viejos tanguitos mi amigo. Donde aquel trino por las uñas de José Ariel resuena en eco por toda la tierra. Ah, como invitaba a la Susana a sonreír, ¿Recuerdas vos?, era una pirinola de curvas fantasmas, listones que la orbitaban en curso de impacto. Como me gustaba esa Susana mi querido Carlitos; Siempre quejándose de que nada le quedaba. Culpa de su busto grande que la avergonzaba un poco."

"O por ejemplo la pecosa de Consuelo Soledad, vaya nombre, y como siempre de lo más contrario. Lo que más me acuerdo yo es de aquella vez cuando salimos hacía la montaña, que el viejo Juanelo quería llegar a la Iglesia de San Martino, la pobre helándose mientras todos los arbolitos nos rodeaban, el capo bajo y de nuevo aquel tanguito. Ella, por supuesto molesta, derramando en su abrigo que le regalo Eduardo aquella navidad donde Paco un llorido aquí, un moquillo allá. Entonces que me mira cuando crecía el tanguito a lamento, y sonrió con esos ojotes negros, que hay mi madre son hermosos, sonrió con sus labios y naríz rojillos, sonrío con ese pasador de su cabello corto, sonrió con sus manos. Yo creo se burlaba de como este joven tonto tan enamorado de todas la miraba."

"Sabes Carlitos, escuchando este tanguito me acuerdo de la mirada con la que sueño despertar cada día"-